Cosas de la vida

8 noviembre 2011

¡Feliz Cumpleaños!

Filed under: Amor,Personal,Vida afectiva — Montse @ 10:18 pm

Querida Elena:

Ya te lo he dicho varias veces a lo largo del día y a través de varios medios. Pero como te quiero tanto también quería dejártelo escrito aquí para que cuando pasen los años puedas leer y recordar (volver a pasar por el corazón) todo lo que te quiero.

Elena, te deseo muchas felicidades en tu sexto cumpleaños, deseo que cumplas muchos más y que sigamos compartiendo muchos buenos momentos. Eres una niña maravillosa y me siento muy afortunada por tenerte como sobrina. Cuando digo que no sé cómo podía yo vivir antes de conoceros (a ti, a tu hermano y a tus primos) todos se ríen y me toman por “la tía loca” pero lo pienso realmente. Vuestra existencia ha dado más sentido a mi vida.

GRACIAS POR EXISTIR

Te quiero y te querré siempre. Un abrazo enorme.

La tía Coque.

19 agosto 2010

Tiempo para vivir sin sobrevivir

Filed under: General,Personal,Vida afectiva — Montse @ 10:12 am

Llevo tiempo sin escribir, en mi mente hay varios post rondando pero estoy en un momento que no me apetece escribir sobre esos temas. Y es que, como dice el genial Sabina, La vida no es un bloc cuadriculado y este mes me estoy dedicando a sentir, a disfrutar de las pequeñas Cosas de la Vida (que al final son las MÁS GRANDES). Ya vendrán tiempos de reflexión, de compromiso, de trabajo… ahora toca VIVIR y para mí VIVIR incluye necesariamente VAGUEAR en el mejor sentido de la palabra. Ya expliqué en su momento que para mí vaguear, poder perder el tiempo, es un ingrediente fundamental de eso que todos andamos buscando y que llamamos FELICIDAD.

Benedetti lo define mucho mejor que yo, él lo llama tener tiempo sin tiempo y lo expresa así:

Tiempo sin tiempo

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
qué hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

(Mario Benedetti)

Un abrazo sin tiempo e infinito, Montse

Tiempo sin tiempoPreciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

30 junio 2010

Final de curso

Filed under: General,Personal,Vida afectiva — Montse @ 11:57 pm

Para decir adiós al curso 2009/2010, sólo dos citas la primera es del Libro del desasosiego de Fernando Pessoa (Gracias Toni por la cita en tu Repaso de Lengua)

“He rechazado siempre que me comprendiesen. Ser comprendido es prostituirse. Prefiero ser tomado en serio como el que no soy, ignorado humanamente, con decencia y naturalidad.”

“Un día tal vez comprendan que cumplí, como ningún otro, mi deber nato de intérprete de una parte de nuestro siglo; y cuando lo comprendan han de escribir que en mi época fui un incomprendido, que desgraciadamente viví entre desafecciones y frialdades y que es una pena que asi sucediese. Y el que escriba esto será, en la época en que lo escriba, incomprendedor, como los que me rodean, de mi análogo de este tiempo futuro. Porque los hombres sólo aprenden de sus bisabuelos, que ya han muerto. Sólo a los muertos sabemos enseñar las verdaderas reglas de vida”.

Y,  la segunda, un precioso poema que alguien llamado Jesús nos regaló a todas las personas que visitamos el blog de Ramón Lobo

DERROTA

Derrota, mi Derrota, mi soledad y mi indiferencia;

tú eres más querida por mí que mil triunfos,

y más dulce para mi corazón que toda la gloria del mundo.

Derrota, mi Derrota, mi conciencia y mi desafío,

a través tuyo sé que soy aún joven y de paso ligero,

y que no seré atrapado por laureles marchitables.

Y en ti yo encontré la soledad

y la alegría de ser evitado y despreciado.

Derrota, mi Derrota, mi brillante espada y escudo.

En tus ojos he leído

que ser entronado es ser esclavizado,

y ser comprendido es ser menospreciado,

y ser apresado no es sino alcanzar la plenitud

y es como una fruta madura que cae y es consumida.

Derrota, mi Derrota, mi osada compañera,

tú escucharás mis canciones y mis llantos y mis silencios,

y nadie sino tú me hablará del batir de las alas,

y del furor de los mares,

y de las montañas que se incendian por las noches,

y tú sola escalarás mi escarpada y rocosa alma.

Derrota, mi Derrota, mi inmortal coraje,

tú y yo reiremos juntos por la tormenta,

y juntos cavaremos tumbas para todo lo que

muera en nosotros,

y nos detendremos ante el sol con voluntad,

y seremos peligrosos.

(Khalil Gibran)


Este año he aprendido muchas, muchísimas cosas, de muchas de ellas no merece la pena hablar aquí.  Pero de las que sí merece la pena hablar, las más importantes que he aprendido son:

  • Que no sé cuál será mi lugar en el mundo pero sí estoy segura de cuál NO ES
  • Que por encima de todo tengo que defender mi alegría.

Un abrazo, Montse

5 mayo 2010

Voy a dedicarme a lo importante

Filed under: Agradecimiento,General,Personal,Vida afectiva — Montse @ 9:32 pm

Los hechos vividos últimamente me han hecho reflexionar y replantearme muchas cosas. Me he dado cuenta de que he perdido mucho tiempo, mucha vida y mucha salud dándome contra un muro inamovible con el que casi todos/as viven estupendamente, incluso aquéllos y aquéllas que legislan unas cosas y permiten las contrarias. Estos días de reflexión me han hecho caer en la cuenta de que no merece la pena seguir dándome contra ese muro y que lo mejor es rodearlo y seguir por otro lado.

A partir de ahora me dedicaré a lo importante porque como dice Mario de Andrade:

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el

que viví hasta ahora. Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas:

las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas,

comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos,

normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que

a pesar de su edad cronológica no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces,

para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa….

Sin muchas golosinas en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

Que sepa reír, de sus errores. Que no se envanezca, con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya, de sus responsabilidades.

Que defienda, la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas….

Gente a quien los golpes duros de la vida,

le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…. tengo prisa… por vivir con la intensidad, que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás..”

Mario de Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

A partir de ahora voy a dedicarme a lo importante, que entre otras cosas soy yo misma. Gracias a todas las personas que me queréis y me habéis ayudado a abrir los ojos.

Un abrazo, Montse

PD: Chelucana, gracias por el enlace de FB.

9 abril 2010

Yo puedo y vosotr@s también

Filed under: Educación,Personal,Psicología,Vida afectiva — Montse @ 10:33 pm

Estas vacaciones he reflexionado y he llegado a la conclusión de que hay ciertas personas que no se merecen que yo dedique ni un minuto de mi tiempo a nada que tenga que ver con ellas y ellos. Hoy mi amigo Pedro Villarrubia ha colgado en Facebook el enlace a este magnífico vídeo que me viene como anillo al dedo y que os dejo aquí con todo mi cariño porque  creo que a vosotros y vosotras también os puede ayudar a vivir cada vez mejor porque VIVIR es un asunto urgente.

Un abrazo, Montse.

PD: Zaur, espero que este post te sirva como respuesta.

20 enero 2010

Gracias Encarnita

Filed under: Agradecimiento,Educación,General,Personal,Vida afectiva — Montse @ 11:05 pm

Elenita ha llorado hoy en el colegio porque se ha visto en una situación nueva e inesperada que no sabía resolver. Elenita es mi sobrina pequeña, tiene 4 años y  disfruta yendo al colegio. Esta mañana le ha pedido permiso a su maestra para ir al baño porque se estaba haciendo pipí. Pero, sin esperarlo, a la vez que hacía pipí ha hecho caca y cuando se ha dado cuenta de la situación ha empezado a llorar porque ha sido consciente de que no sabía limpiarse el culete.

Afortunadamente, ha aparecido Encarnita, le ha limpiado el culete, la ha consolado y la ha acompañado a su aula. Encarnita limpia el colegio pero es  mucho más que una limpiadora: Encarnita cuida a todas las personas que tienen relación con el colegio. Esta mujer buena no sólo tiene el colegio limpio sino que además hace las funciones de conserje, de informadora, de madre, de abuela, de educadora, de enfermera… Encarnita es la persona a la que todo el mundo acude cuando necesita una solución. En pocas palabras, Encarnita es el alma del colegio “Carmen Arias”. De hecho, la contestación de Elenita cuando le hemos preguntado que si es que ella conocía a Encarnita lo dice todo: “A Encarnita la conoce todo el colegio”.

Sin embargo, la dedicación de Encarnita no siempre está recompensada como debería estarlo. No es Encarnita quien cobra un buen sueldo, no es Encarnita quien habitualmente recibe regalos cuando llega la navidad o acaba el curso,  no es Encarnita quien habitualmente recibe la admiración de las familias …

Por eso hoy, quiero utilizar mi blog para  homenajearla, para agradecerle todo lo que ha hecho, hace y hará por los nenes y las nenas que van ese colegio y hacerle llegar mi admiración por ser como es. Encarnita eres  una persona excepcional, tu cercanía y predisposición a ayudar humanizan el colegio y dan seguridad y confianza a las personas que hay en él (especialmente a los chicos y chicas que al fin y al cabo son lo importante).

Encarnita, si los chicos y las chicas del colegio tuvieran que dedicarte una canción para decirte lo que sienten por ti seguro que te dirían algo parecido a lo que cantan Los secretos en su canción de más arriba titulada Gracias por elegirme. Y te dirían:

Gracias por ayudarnos, por cuidarnos tanto y por no irte. Por estar siempre a nuestro lado, por hacer que un día malo sea el mejor. No paramos de decirte gracias por elegirnos.  Gracias por no fallarnos. Gracias por escucharnos, por seguir a nuestro lado y cambiar por alegría el dolor.

Y también echarían mano de la canción Me gusta cómo eres de Jarabe de Palo para decirte cosas así:

Me gusta cómo eres, como una herida en el corazón que no me duele. Me gusta cómo eres, como una ventana que al cerrar deja correr el aire; una niña, una madre, una mujer en mi vida. Como una nube cargada de agua que moja la tierra seca, como la manta que me protege cuando el invierno llega, como esa vela que se prende y me rescata de la oscuridad. Me gusta cómo eres. Como esa calle que siempre me lleva a ese sitio al que quiero llegar, como ese bar en la carretera en el que me paro a descansar, como la península sin bandera en la que me siento libre. Me gusta cómo eres.

Yo, por mi parte, te transmito mi agradecimiento infinito por lo que has hecho hoy con Elenita, mi admiración y mi reconocimiento por la labor impagable que haces en el colegio.

Un abrazo, Montse

PD: Gracias a Víctor Cuevas por su ayuda al recomendarme la canción Me gusta cómo eres de Jarabe de Palo.

16 enero 2010

Mis Memorias (II)

Filed under: General,Personal — Montse @ 3:05 am

El pasado 29 de septiembre escribía Mis Memorias (I), algunas fotos rescatadas del baúl de los recuerdos me servirán para completar un poco esas memorias inacabadas que tampoco acabaré hoy. En la foto de arriba, estoy en brazos de mi abuela Carmen. Es una foto que me encanta porque es de las pocas en las que aparece mi abuelo Holofernes, con quien hoy podría tener interesantísimas conversaciones si la vida le hubiera dado un poco más de tiempo.

En julio de 1970 llega Elena y entonces ya somos cuatro: Elena (la recién nacida) y (de izquierda a derecha):  yo (que tenía esa cara porque estaba asumiendo que había perdido el privilegio de ser la pequeña), José Pedro (el mayor, de ahí que fuera a él a quien le dieran la responsabilidad de sujetar en brazos a la recién nacida) y Mari Carmen (seguro que pensó que como no le quedaba ningún papel mejor se dedicaba a posar).

En esta época, las madres se empeñaban en vestir igual a todos los hermanos. ¡Qué manía!,  ¿por qué?, ¡no se daban cuenta de que heredar tres o cuatro veces el mismo jersey era aburridísimo! En la foto de más abajo, Elena se libraba del uniforme del domingo pero los otros tres llevábamos jersey rojo y falta o pantalón gris.

Además, en la escuela también se empeñaban en hacernos a todos la misma foto. Así pasa, que ahora mis sobrinos no saben quién es mami, quién es la tía Coque, quién es … ¿Es que no puedieron  pensar en ello?

¿A que tengo cara de buena? Pues es que lo era, era buena, obediente y sumisa, ¿quién lo diría, eh?.  Y para que no creías que eso era  sólo cuando era muy pequeña aquí os dejo una foto en la que crezco y sigo teniendo cara de buena

Cuando era pequeña y veía la foto de arriba me decía a mí misma: ¡Qué pelo tan raro me han sacado! Ahora me doy cuenta de que no era el pelo sino la sombra del pelo. Parece que el fotógrafo no era muy bueno, anda que colocarme de tal forma que me hiciera sombra yo misma, ¡ay!

Cuando crecimos un poco, Mari Carmen y yo nos fuimos de colonias de verano a Pilar de la Horadada (Alicante). Creo que nos fuimos 20 días o un mes y a mí se me hicieron eternos, estaba deseando volver a mi casa (he de confesarlo, siempre he estado muy enmadrada -y lo sigo estando-). Creo que Mari Carmen iba a 5º de EGB (tenía 10 años para 11) y yo a 4º (tenía 9 años para 10).

Cada vez que veo esta foto me acuerdo de lo que nos pasó con el uniforme. Mi madre era una mujer muy ocupada (5 hijos, una casa y una tienda en la que vendía cortinas y tambien las cosía no son moco de pavo) y, claro, con tanto jaleo alguna vez metía la pata. Resulta que en esas colonias el uniforme de los chicos era una camisa de cuadros azules y un pantalón vaquero y el de las chicas una camisa de cuadros rojos y una falda vaquera. Pues mirad cómo llevábamos nosotras las camisas. No son rojas, ¿verdad?

Cuando llegamos allí y vimos que éramos las únicas chicas con camisas de cuadros azules dijimos, ¡madre mía! Pero bueno, hemos sobrevivido al trauma, al final no ha sido para tanto. Lo peor de todo fue que tuvimos que contar la misma historia mil veces porque no había chico ni chica que nada más conocernos no nos preguntara: ¿por qué vosotras lleváis la camisa como los chicos y no como las chicas? Vamos que nuestra carta de presentación llegó a ser nuestro nombre más la historia del color de nuestras camisas.

Seguí creciendo y en 6º y 7º de EGB tuve la suerte de tener una magnífica tutora: Doña Eva, una pequeña gran mujer. ¡Qué buena era y qué mal nos portábamos algunas veces nosotros con ella! A veces nos olvidamos de ello y creemos que nosotros éramos unos santos , pero de eso nada, la pobre mujer más de una vez se salió de la clase llorando.

Cuando estábamos en 7º, Doña Eva se compró un coche y para estreñarlo nos llevó a 4 de la clase a pasar un día a las Lagunas de Ruidera. Creo que nos llevó a los que mejores notas sacábamos, entonces no me percaté de ello pero hoy no me parece bien que sean las notas lo que se utilice como criterio para elegir qué personas hacen algo. Hay alumnos y alumnas que sacan buenas notas y, sin embargo, su comportamiento deja mucho que desear. Creo que no era mi caso, pero aún así seguro que habría algunos chicos y chicas que se lo merecían tanto como yo aunque no sacaran buenas notas.

A aquel viaje fui con mi entonces amiga del alma, Mari Carmen Morales, que hizo la foto de arriba. Recuerdo que me llevé mi nueva Kodak instamatic, esa cámara que te permitía ver las fotos al minuto de haberlas hecho sin necesidad de esperar a revelarlas. Los que han vivido siempre con la fotografía digital no pueden entender el placer que me proporcionó esa cámara (aunque duró poco porque no sé qué polémica hubo con polaroid que la cámara dejó de usarse). Otro día os contaré mi relación con las fotos y las cámaras desde bien pequeña.

Y llegó 8º de EGB, el año en que se hacía el viaje fin de curso. Mi tutor era Don Rafael Cámara del Portillo, un maestro innovador donde los haya (ahora me doy cuenta mucho más de lo innovador que era). Era mi tutor, nos daba Lengua y también plástica y música. En aquellos años, teníamos un taller de plástica y pintábamos con caballetes y paleta donde conseguíamos todos los colores a base de mezclar los primarios. Además, fabricábamos nosotros mismos las pinturas y, como éramos los mayores de la escuela, lo hacíamos para todos los alumnos del centro. En música formamos una coral y cantábamos un villancico que ya en aquellos tiempos hacía referencia a la relación entre culturas, era más actual que algunos de los que cantan hoy en día.

La foto de arriba es el día de la cabalgata de Reyes del año 81, hicimos una carroza con Don Rafael, pero no la hicieron los padres y las madres sino nosotros que fuimos todas las mañanas de las vacaciones de navidad a un parador para hacer nuestra carroza con materiales del campo que nosotros mismos recogimos. Y, finalmente, el día de la cabalgata nos vestimos de manchegas (casi todas éramos chicas, no sé por qué) y mientras hacíamos el recorrido íbamos cantando villancicos que habíamos ensayado en la coral de la escuela.

Don Rafael también creó el grupo scout de Socuéllamos: nos fuimos de acampada, aprendimos a orientarnos, a identificar las estrellas, a divertirnos en los fuegos de campamento… Pero el grupo se disolvió pronto porque la mentalidad del pueblo no estaba preparada para eso de dormir en la misma tienda de campaña chicos y chicas. De hecho, sólo estábamos en el grupo 2 chicas mayores, María José Moreno y yo (que tenía 14 años, qué mayor). A las chicas no las dejaban ir de acampada, así que el grupo fue a menos y, cuando Don Rafael se trasladó, el grupo finalmente desapareció.

¡Cuántas cosas hicimos con él!, lo único que le reprocho es que no quiso hacer el viaje fin de curso porque decía que había compañeros a los que no les dejaban ir y que para que no pasaran envidia lo mejor era que nadie hiciera el viaje. ¿No se daba cuenta de que así también pasábamos envidia otros? Yo, por ejemplo, pasé mucha envidia al ver que el año anterior mi hermana se había ido a Bacerlona cinco días con todos los de su clase y que yo no me iba a ir a ningún sitio. Pero bueno, no se puede ser perfecto, ¿no?

Por lo demás, recuerdo octavo como un año aburridísimo en el que viví mi primera crisis existencial, la ruptura con mi amiga del alma. Y así llegamos al instituto, donde me lo pasé de miedo e hice nuevas amistades. Pero creo que por hoy es suficiente, Mis Memorias (III) arrancarán desde el instituto.

Un saludo, Montse

12 enero 2010

El paso del tiempo

Filed under: Amor,Personal,Vida afectiva — Montse @ 2:33 am

Cuando tenía 20 años, el desamor lo vivía con despecho y me reconfortaba poner esta canción de Luz Casal a todo volumen.

Ahora que tengo 40  (¡vale!, 41 es cierto), vivo el desamor de otra manera y me reconforta más escuchar esta otra canción de la Oreja de Van Gogh

¿Será que estoy madurando?, ¿o más bien será que me estoy haciendo vieja?, ¿o quizá ambas cosas? ¡Ay! Bueno, sea lo que sea, lo que sí sé es que aunque para mí las dos canciones siguen teniendo un sentido en momentos de desamor, con el paso del tiempo se ha ido haciendo más corto el tiempo de la primera canción y más largo el tiempo de la segunda.

Un saludo, Montse

9 enero 2010

¿Qué es la Felicidad? (III)

Filed under: Amor,General,Personal — Montse @ 5:15 am

En la madrugada del pasado 21 de febrero, intenté responder a la pregunta ¿Qué es la Felicidad? En aquel momento, mi respuesta quedó incompleta.  Pero, quizá, más que dejar incompleta mi respuesta, lo que hice  fue responder a la pregunta de una de las formas posibles que puede responderse. Trataré de explicarme.

Se puede, por ejemplo, dar una respuesta más filosófica que trate de identificar cuáles son los ragos que caracterizan a la Felicidad, que creo que fue lo que hice en ese primer intento. O se puede ofrecer una lista de situaciones o cosas concretas que te hacen feliz, que creo que fue lo que hice en mi segundo  intento ¿Qué es la Felicidad? II. Y en esta segunda ocasión, sí que mi respuesta quedó muy incompleta (afortunadamente, hay muchísimas más cosas que me hacen feliz).  Hoy, tercer intento, quiero contaros algunas de esas cosas y situaciones que me hacen feliz.

La foto de la derecha representa uno de esos momentos de felicidad personal. Era el día de mi cumpleaños de hace 8 años y mi madre me hizo uno de esos regalos que no tienen precio pero sí valor: me escribió la carta que aparece en la foto. Estas vacaciones he estado colocando papeles y fotos y gracias a ello he recuperado esa carta en la que mi madre me decía lo que sigue:

Socuéllamos, 31 de octubre de 2002

Hola Montse:

Con motivo de tu cumpleaños te voy poner estas líneas. Con esta carta quiero que veas que te observo y que me da alegría ver cómo eres. Yo he aprendido mucho de ti, tanto que ahora mi manera de ser es otra.

Montse, eso sí te lo tengo que decir: eres demasiado perfeccionista y cumplidora con tu trabajo, no te tomes todo tan en serio, deja algo al azar y disfruta ahora que puedes. No te enfades tanto por las incomprensiones y las injusticias que tenemos a nuestro alrededor, tú sigue usando tu energía y abriéndote a los demás como lo haces para comunicar lo que en ti es algo fundamental: la igualdad de oportunidades para todos los seres humanos.

Creo que tú llevas esto a la práctica en tu pequeña parcela, tienes un objetivo claro y profundo en tu vida que es el de contribuir en la tarea de hacer este mundo un poquito mejor. Y hoy quiero felicitarte por tu testimonio práctico.

Besos, Montse Madre

Como canta Adamo, la vida vuelve a sonreir que recordar es revivir y aquel cariño al evocar podrá un instante eternizar. Por ello, cuando estas vacaciones ha encontrado en el baúl de los recuerdos esta carta he vuelto a revivir aquel momento feliz de hace ya casi 8 años. Y es que, como alguien me enseñó, recordar viene del latín recordis que significa volver a pasar por el corazón.

Mi madre es una mujer extraordinaria cuyo mayor defecto ha sido vivir para sus cinco hijos. Ha trabajado muchísimo y su mayor deseo ha sido siempre que nosotros estuviésemos más preparados que ella. Estaba obsesionada con el hecho de que estudiáramos una carrera, quizá porque ella sólo pudo ir a la escuela hasta los 9 años. Siempre ha tenido el convencimiento de que la mejor herencia es una buena formación y una y otra vez nos recordaba que el saber no ocupa lugar.

Cuando tenía casi 60 años, cuando la vida le dejó más tiempo libre, cuando ya no tenía que criar cinco hijos, atender una tienda y coser todas las cortinas que vendía (había que mantener a cuatro universitarias en Madrid y las becas no cubrían ni el alquiler del piso), decidió apuntarse a la Educación de Adultos. Mercedes fue su primera maestra de adultos, una maestra fantástica que la supo entender, le doy confianza, le reforzó su autoestima, le hizo sentirse a gusto y potenció sus ganas de aprender (al principio mi madre sólo se había matriculado en alfabetización pero Mercedes le dijo que ella podía más, que su nivel era superior a alfabetización y que debía matricularse oficalmente en la ESO).

¡Qué importante es dar con una maestra así! Mi madre había intentado sacarse el graduado 20 años antes, cuando tenía 40, pero en aquel entonces le tocó una maestra que cuando no sabía hacer algo le decía: “¿no sabes esto?, pues mi madre que tiene 80 años lo sabe”, ¡qué poco tacto!, ¡qué falta de profesionalidad! Claro, boba, tu madre había ido a la escuela toda su vida, la mía no.

Pero 20 años después, al volver a intentarlo, encontró a Mercedes, a quien todavía hoy se refiere como mi maestra. Precisamente, una de las cartas que aparece en la foto de arriba está escrita por Mercedes. Mi madre siempre ha tenido complejo al escribir, decía que le daba vergüenza tener faltas de ortografía y tener mala letra. Y, aprovechando la confianza que le había dado Mercedes, le pidió que escribiera en limpio la carta para mí, quería una carta con letra bonita y sin faltas.  Menos mal que conservó la suya porque, aunque agradezco a Mercedes el detalle, para mí la carta de mi madre es la que tiene valor, me da igual cómo sea su letra y si tiene o no faltas de ortografía, lo importante es que es suya y, aunque conservo las dos cartas, la importante para mí es la escrita con su puño y letra.

Y toda esta historia para decir que me hace feliz tener la madre que tengo, me hace feliz que se sienta orgullosa de mí, me hace feliz que me quiera, me hace feliz quererla, me hace feliz que poco a poco vayamos aprendiendo a decirnos que nos queremos aunque sea por escrito, me hace feliz que ella sea feliz, me hace feliz que haya cumplido uno de sus mayores sueños que es que nosotros fuéramos a la universidad (creo que mi madre tenía mitificada la universidad pero bueno. Otro de sus sueños que nos decía cuando éramos pequeños era que nosotros teníamos que salir en las enciclopedias, todavía no se ha cumplido peroiestamos en ello, jajaja). Me hace feliz releer esta carta, me hace feliz escribir este post y muchas otras cosas que os contaré otro día porque son más de las 5 de la mañana.

Un saludo, Montse

31 diciembre 2009

Feliz 2010

Filed under: Amor,General,Personal — Montse @ 11:01 am

Pues sí, casi sin darnos cuenta, ya pasó uno más. Y aunque para las uvas hay algunos nuevos, a los que ya no están los echaremos de menos. Y a ver si espabilamos los que estamos vivos y en el año que viene nos reímos más y aprendemos a disfrutar día a día de las Cosas de la Vida.

Os deseo a todas las personas que habitáis esta casa virtual un feliz año nuevo, espero que el nuevo 2010 supere en felicidad al viejo 2009, que nos permita hacer realidad alguno de nuestros sueños y que nos siga proporcionando expectativas en todos los ámbitos de la vida. Ojalá que el año que estamos a punto de estrenar esté lleno de risas, complicidades, compañía y afecto. Y, como dice Mafalda, ojalá que aprovechemos el año nuevo y el resto de la vida para hacernos cada vez mejores personas.

Para todas las personas que formáis parte de las Cosas de Mi Vida: mi familia, mis amig@s, mis alumn@s y ex-alumn@s, las personas que visitan habitualmente este blog y las que llegan a él por casualidad, os regalo esta felicitación de Mafalda que me envió el año pasado Bárbara Marcos Lara, una antigua alumna mía.

Pongamos cada uno nuestro granito de arena para que año a año consigamos que Mafalda no vea un sinsentido el hecho de cambiar de año porque cada cambio de año traiga consigo una pequeña mejoría en el mundo.

Un fuerte abrazo, Montse

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