Cosas de la vida

24 enero 2010

El ser ¿humano? del S. XXI

Filed under: Educación,Filosofía,General — Montse @ 11:57 pm

Chicos y chicas, os dejo el genial retrato que hace Quino de los valores que consideramos importantes los seres ¿humanos? del siglo XXI.

Al final tenéis una propuesta de trabajo voluntario.

Hasta el día 1 de marzo de 2010 podéis hacer un comentario sobre la visión que tiene Quino del ser humano del siglo XXI, es decir, sobre nosotros y nosotras. Se trata nuevamente de un trabajo voluntario que servirá para subir nota de cara al final de curso. Os recuerdo que dicho trabajo no bajará nota en ningún caso, sólo la subirá en caso de tener una calidad suficiente. Este trabajo lo pueden hacer todos los alumnos y alumnas a los que doy clase aunque como podéis suponer el nivel de exigencia será distinto en 2º ESO que en 2º Bachillerato.

Espero con ilusión y ganas vuestros comentarios, un saludo, Montse

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23 comentarios »

  1. Para 2º. ó 4º. de E.S.O., Montse, permíteme, aunque tengo poco o casi nada que ver con las viñetas que tú has mostrado, proponerte esto:

    http://salirsedelafila.wordpress.com/2010/01/14/cuidadin-con-las-tics/

    Un abrazo.

    Comentario por Ricardo — 25 enero 2010 @ 12:36 am | Responder

  2. Estimada Montse:
    Mi nombre es Cristina Velázquez y soy Profesora de Informática, de Ciencias Exactas y capacitadora de docentes en TIC.
    Quiero invitarla a participar de una de mis iniciativas denominada “Tu Blog en mi Blog”

    http://www.tublogenmiblog.blogspot.com/
    Para que comprenda mejor de qué se trata, puede leer la presentación en

    http://tublogenmiblog.blogspot.com/2009/02/presentacion.html
    Espero que le interese la propuesta de contarnos, a través de una entrada, acerca de su Blog.
    Saludos
    Prof. Cristina Velázquez

    Comentario por Cristina Velazquez — 25 enero 2010 @ 4:13 pm | Responder

  3. Querida Montse, la viñeta es genial, ya sabes mi manera de ver las cosas, pero siempre gusta que lo que uno piensa alguien sepa reflejarlo de una manera tan genial. Un saludo, espero haber subido nota ;-)

    Comentario por Jorge Matute — 26 enero 2010 @ 5:29 pm | Responder

  4. Holaa Montse!, me ha gustado mucho el último post, jaja; me parece muy gracioso que un padre le esté enseñando ya todo esto a su niño pequeño!! Lo del trabajo si tengo tiempo intentaré hacerlo porque ya tengo algunos exámenes y también me tengo que leer otro libro! Bueno, lo intentaré.
    P.D: para que veas que miro tu blog muchas veces!, un beso.

    Comentario por Marta — 27 enero 2010 @ 3:52 pm | Responder

  5. Ricardo: gracias, no hace falta que pidas permiso para recomendarme lo que quieras, sabes que tú y tus propuestas sois bienvenidos.

    Cristina: gracias por la invitación, en cuanto tenga un poco de tiempo, estaré encantada de hacer una pequeña presentación de mi blog.

    Jorge: el genial eres tú y, por supuesto, que has subido nota. De todas formas yo de ti espero la matrícula así que no te relajes, jajaja.

    Marta: Por fin te has animado a comentar, te ha dado miedo eso de que te dedicara un post o es precisamente lo que quieres?

    Un saludos a todos/as. Montse

    Comentario por Montse — 27 enero 2010 @ 8:43 pm | Responder

  6. ¿Y los que no estamos ni en 2º de ESO ni en 2º de Bachillerato?

    Comentario por Adanero — 27 enero 2010 @ 9:04 pm | Responder

  7. Adanero: ¿tampoco estás en 4º de ESO o en 1º de Bachillerato?, jooooo. Pues entonces ya sólo te queda comentar por amor al arte, por convicción, sin esperar nada a cambio.

    Un saludo, Montse

    PD: Bienvenido a esta casa virtual, ponte cómodo que esperamos tenerte mucho tiempo

    Comentario por Montse — 27 enero 2010 @ 9:09 pm | Responder

    • No. Yo me quedé en preescolar y ahí estaré hasta los restos. Pero venga, todo sea por amor al arte, por convicción y por hacerlo gratis total.
      Te cuento. Que no va a ser sobre la visión de Quino sobre el ser humano del siglo XXI pero a lo mejor hasta tiene algo que ver.
      Yo todos los días cuando salgo de casa me cruzo en el ascensor con el mismo vecino. Y nada. Que ni nos decimos buenos días y casi ni nos miramos. Yo le “arreojo” cuando sé que no me ve y pienso: “Mírale. Que tío más serio. ¡Antipático de las narices! Vamos, que te crees tú que te voy a saludar con esa pinta “estirao” que tienes. No te digo…”
      Y salgo a la calle para ir al trabajo. Y en las prisas de la escasez de tiempo voy pensando que que mierda (con perdón) de ciudad tengo. Que vamos. Fea es un rato. Todo asfalto. Y todo lleno de gente que te empuja a la mínima para cruzar antes el semáforo. A ser posible en rojo.
      Y llego al trabajo. Hola sin más. Y me pongo a ello. Y para allá y para acá. A mi aire. Solito. Y veo que me puede superar. Y pienso que lo mismo me podía echar una mano mi compañero. Pero que no. Que ya lo ves. Que él va a lo suyo. Y que casi mejor que no.
      Y se acaba la jornada. Y vuelvo a casa por las mismas calles asquerosillas donde la gente te empuja. Y en el ascenso el “estirao” y que no te pienso saludar.

      Pero. El otro día al entrar en el ascensor en un gesto de coraje y valentía indigno de mí, le saludé al vecino. Y va y sonríe. Saluda. Y que qué, a ver cómo se da la jornada hoy. El muy “estirao” va y resulta que es un tipo normal y hasta agradable.
      Y salí a la calle de la ciudad de mierda (con perdón again). Y nada más poner el pie en la acera unas palomas que había junto al banco salen revoloteando. Las sigo con la mirada y descubro en las fachadas de enfrente que lo mismo hasta mi ciudad va a tener lo suyo. Y oye que me fui dando un paseíto, sin prisas, al trabajo. Y hasta descubrí que en al camino de todos los días hay un parque. Que para mí que lo habían hecho la noche anterior. Que nunca lo he visto ahí. Y me paré en los semáforos. Y sin ningún tipo de premura dejé que la gente pasaba. Y hubo un par de descarados que hasta me dieron las gracias. Oye.
      Y llego al trabajo. Y nada más empezar un tema se me complica. Y va mi compañero, ese que va a lo suyo, y me dice que me espere. Que me echa una mano. Pero que si no quiero no pasa nada. Que nunca me lo dice porque me ve que siempre voy a lo mío y no cuento con nadie. Y que hasta a la salida, después de ocho años compartiendo trabajo, compartimos por primera vez unas cervecitas y una buena y enriquecedora charla.

      Y eso. Y también lo otro. Que lo mismo el día que saludemos al vecino, que vayamos por la calle con más serenidad y aprendamos a ver y disfrutar nuestra ciudad y nuestro entorno, cuando en el trabajo seamos compañeros en el más amplio de los sentidos y, en definitiva, cuando nos demos cuenta que no estamos solos en la galaxia, lo mismo el ser humano del siglo XXI va a empezar a valer la pena y va a resultar hasta agradable.

      Y perdón por este rollazo que más que para subir nota lo mismo es hacer el nota. No queda descartado.
      Que bien hallada y que ya puse los pies encima de la mesa.

      Un saludo.

      Comentario por Adanero — 27 enero 2010 @ 10:25 pm | Responder

      • Al final te voy a tener que poner sobresaliente, eh!!! Y eso que dices que te quedaste en preescolar!! Eso sí, lo de poner los pies en la mesa no sé no sé, que se empieza por ahí y te acaban echando de casa, jajajaja.

        Más saludos.

        Comentario por Montse — 27 enero 2010 @ 10:46 pm

  8. Jajaja, nooo Montse, no tengo miedo de que me dediques un post!, hazlo si quieres….jaja. No quería eso, sólo me apetecía comentar, para que veas que miro tu blog muchas veces y que me gusta, es interesante!! que pases buen finde :) un saludoo!

    Comentario por Marta — 29 enero 2010 @ 10:30 am | Responder

  9. Marta: Ya sé yo que no tienes miedo, eres una chica dedicida y valiente pero me gusta picarte, ¿ahora te das cuenta?, en clase también lo hago, jejeje. Bueno, que sepas que me encanta que te hayas decidido a comentar y me alegra de que te resulte interesante mi blog. Ahora tenemos otro espacio para compartir, picarnos y también apreciarnos porque en el fondo nos apreciamos, ¿no?

    Un abrazo y buen finde también para ti. Montse

    PD: Lo del post lo estoy pensando, me regalas una foto tuya del tuenti?

    Comentario por Montse — 29 enero 2010 @ 11:34 am | Responder

  10. mmmmm bueno lo del post me lo pienso!! jajaja, no eres la primera a la que le gusta picarme… joo ya me lo han dicho más veces!! siempre me pica la gente!! jajaja pero yo como soy así pues siempre pico..!! Sí hombre en el fondo nos apreciamos…. no soy tan mala como a lo mejor parece algunas veces en la clase…. sólo que algunas veces tengo mucho carácter… eso lo he heredado de mi madre… jejeje lo de la foto… ya me lo pienso jajaj Besitos!!!

    Comentario por Marta — 29 enero 2010 @ 4:17 pm | Responder

  11. Los humanos del siglo XXI:

    Son los que odian el día de mañana porque saben que lo que les espera mañana es el mundo de empujones y prisa. Se levantan por la mañana y empiezan una carrera con otros como ellos. Todos los días van a su trabajo, universidad o escuela a la que odian, pero van con una sonrisa en la cara, una sonrisa falsa, falsa como la sociedad en la que viven y la que forman.

    Bueno, ya han llegado a su lugar de trabajo o estudio, ven a la gente, gente a la que aman o a la que odian, porque si no la amas la odias. Se miran unos a otros buscando a alguien que sea más alto, más bajo, más negro o más blanco que ellos y no importa cómo sean porque cada uno de ellos se cree mejor que los demás.

    Hoy empiezan el día igual que ayer e igual que hace unos meses se sientan en el mismo sitio y esperan a la hora de ir a casa. ¿Pronto las máquinas van a sustituir a los humanos? ¡No lo creo! Las máquinas van a sustituir a otras máquinas. Muchos de los humanos han dejado de pensar y sentir haciendo su trabajo que consiste en dar a las mismas teclas de ordenador o en vender los ordenadores. Están programados por la sociedad que no deja vivir fuera de ella y ni siquiera actuar por ti mismo.

    Los humanos del siglo XXI comen hamburguesas y patatas en McDonald’s, no porque les guste sino para no perder el tiempo que ni siquiera existe y beben un litro de café para no quedarse dormidos. Pronto irán a sus casas, quedan 30 minutos, esos 30 minutos son los más largos en la vida de esas máquinas, que miraran 60 veces al mismo reloj durante ese tiempo. 3…2…1..¡¡¡YA!!! La carrera empieza de nuevo.

    Todos van a sus casas. En coche o andando, pasarán por el semáforo rojo, poniendo en peligro sus vidas y las vidas de los demás, las vidas que cuestan un minuto de retraso, retraso para tumbarse en el sofá con una cerveza o una copa de vino en la mano y, por supuesto, con una tele delante de la nariz, que ni siquiera miran. La ven pero no la miran porque ya han visto 1000 veces esas películas que siempre empiezan y acaban igual. Algunos sustituyen la tele por el ordenador y los canales por páginas web. Miran las fotos que han hecho la noche pasada y ponen comentarios “qué guapos somos” o “qué feos son”. También salen con sus “amigos” con los que pasan el tiempo bebiendo alcohol o metiéndose las drogas que se venden por todas partes, así olvidan todos sus deseos habituales y se divierten en el mundo de las maravillas. Ellos no piensan por qué lo hacen, se lo pasan bien y es lo más importante, tampoco pensarán mañana porque como siempre tendrán prisa.

    Esos robots dicen que creen en dios, pero no se dan cuenta de que lo hacen sólo cuando no queda nadie a su alrededor y no hay nadie con quien hablar porque sus “amigos” los abandona en la primera situación de peligro para ellos. Ellos dicen que el mundo es muy duro, es así porque ellos lo han hecho así y no es dios el que decide el camino de cada uno, todos ellos tienen el poder de cambiar su futuro, pero no lo hacen porque tienen miedo a los cambios del sistema en el que están acostumbrados a vivir. Todos somos así y no podemos ser diferentes a los demás porque si eres diferente te quedas solo y si estás solo morirás primero.

    Zaur Gussalov (1º Bachillerato B)

    Comentario por Zaur Gussalov — 13 febrero 2010 @ 3:40 pm | Responder

  12. Cada generación que va pasando aporta unos valores diferentes a la generación anterior y es que es evidente que la sociedad de ahora no es la misma que la de hace 40 años, evolucionamos ya sea para bien o para mal.

    Los humanos del siglo XXI somos influenciables y nos dejamos llevar por lo que dice el resto de la gente, nos han enseñado que tenemos que ser los mejores en todo, que nuestros proyectos tienen que ser ambiciosos y no conformarnos con menos, nos hacen pensar que siendo los mejores conseguiremos todo, pero creo que eso no es así porque aunque seas la persona más importante del mundo nunca podrás comprar un amigo que sea de verdad.

    Nos estamos criando envueltos en la avaricia y en el egoísmo absoluto, para qué vamos a perder el tiempo pensando en los demás si estamos nosotros antes que ellos. No somos capaces de disfrutar de lo que tenemos, tenemos mucho y no nos cuesta nada conseguirlo y por eso no lo valoramos, no nos enseñan a esforzarnos para conseguir nuestros objetivos y es que estamos un poco mimados porque todo lo que queremos lo tenemos aunque esto no sea siempre así.

    Además, no tenemos tiempo para nada ni para nadie, vivimos en un estrés continuo provocado por nosotros mismos, porque no sabemos controlar ni planificar el tiempo que queremos emplear en cada actividad, creemos que lo tenemos todo bajo control y nos relajamos por un instante, y de repente nos damos cuenta de que ya estamos llegando tarde y comenzamos a correr por la vida. Pasa un día y otro y otro y de repente un mes, pero es un mes que no has aprovechado porque todo lo planificado lo has tenido que sustituir por una improvisación, y así se nos pasan los años sin saborear del todo la vida. Al final siempre nos estamos quejando y mientras lo hacemos perdemos el tiempo.

    A esto lo anterior hay que añadir que hemos perdido la comunicación, ya no escuchamos a los demás, para qué vamos a hablar si podemos enviar un mensaje de texto. Ni siquiera sentimos la necesidad de relacionarnos con el resto de la gente, claro porque después de un largo día no tenemos ni siquiera media hora para dedicarla a hablar y contar todo eso que quieres, pero sabes que te harán preguntas y te cansarán más de lo que estás, es mejor ver la televisión un rato que no te pide explicaciones aunque no nos aporte nada positivo.

    Muchas veces dejamos de pensar porque hay máquinas que ya lo hacen por nosotros, por eso cuando nos plantean un problema y nos exigen un mínimo no somos capaces de reaccionar, porque no podemos pensar en cuál sería la solución ya que estamos acostumbrados a realizar unas tareas y no pensar en otras que son las que realizan las máquinas por nosotros.

    Vivimos un poco aislados de la sociedad, cada cual vive su día a día de forma independiente, es como si tuviéramos el día programado o como si fuésemos nosotros los que estamos programados para cumplir nuestra función cada día y después desaparecer hasta el día siguiente. Los humanos del siglo XXI somos capaces de todo y para eso hemos tirado a la basura la sinceridad, la ilusión, la justicia… Nos estamos convirtiendo en algo que si te paras a pensar es muy triste porque ¿dónde queda la amistad, el respeto, el interés, la comunicación, y todas esas cosas que nos ayudan en nuestro día a día?

    A veces pienso que estamos en el mundo como autómatas pero ni siquiera pensamos en qué es lo que queremos de verdad, en qué es lo que nos parece mal o bien, qué es lo que queremos cambiar…, simplemente nos dedicamos todos los días una y otra vez a vivir la vida que nos ha tocado, sin pensar más allá, intentando llevar “esta rutina” lo mejor posible.

    Lorena García (1º Bachillerato B)

    Comentario por Lorena García — 19 febrero 2010 @ 10:45 pm | Responder

  13. El ser humano de hoy en día se caracteriza por manejar grandes negocios, seguir la moda de la sociedad y tener el mejor físico. Para ello tienes que saber unas reglas que te van explicando en tu paso por la educación, como tener ciertas comodidades que te permitan desenvolverte con facilidad, por ejemplo, el móvil, sirve para comunicarte con todo el mundo a la hora que sea; el coche, llegas al cualquier lado en cualquier momento…

    Cierto son comodidades, pero nos aferramos tanto a ellas que cuando nos faltan no somos nadie. Es importante saber que el móvil es necesario en algunos momentos pero no tiene que ser un accesorio del ser humano. Desgraciadamente vivimos en la era de comercializarlo todo y hacer que nuestras necesidades vayan unidas a ciertas comodidades. Y, sin embargo, nos olvidamos de los pequeños detalles como saludar amablemente en los establecimientos, es decir, comunicarnos.

    Otra gran característica es crear a las personas haciéndolas creer que están por encima de todo, sin ningún tipo de límites en el mundo. Un mundo de 6.000 millones de habitantes con un límite de recursos para todos, desgraciadamente, muy mal distribuidos. Esta característica influye en el ser humano de tal manera que el ego que se eleva sobre él le hace sentirse superior a todo lo demás creado, sin atender a una serie de argumentos que le hagan recapacitar sobre algunos aspectos de su vida.

    La cultura determinante de los jóvenes es salir con los amigos conociendo otros amigos para tenerlos en el tuenti, móvil o cualquier manera de comunicación electrónica, ya que quedan muy pocas personas que se comuniquen por carta. La comunicación es necesaria, siempre y cuando se mantenga algo ciertamente común entre diferentes personas, no sólo por el hecho de ir a la moda o ser los más guapos significa tener algo común, pero como sólo hablan de términos comerciales y modas, se les olvidan sus gustos, siempre influidos por la sociedad.

    Los valores los dejamos, evidentemente, al margen de estas características, pues, no son compatibles con este modelo y se sufriría mucho en las situaciones que establece el modelo. Ante esto perdemos lo humano ,lo que caracterizaba en sí la esencia del ser y claro, si no hay cierto afecto humano se pierde cualquier evolución humana.

    El modelo del siglo XXI es el modelo de la extinción, pues, se avanza pero a la vez se retrocede ante un mundo que pronto será el caos porque el mundo se consumirá en sí mismo por la falta de atención ante ciertos límites, la comunicación y la incomunicación en las relaciones entre las personas y sobre todo, la ilusión que caracterizaba al ser humano de ser mejor persona, de confiar en el mundo. En definitiva, se consumirá el ser humano por no apoyarnos de verdad unos a otros.

    Ana Folgado (2º Bachillerato B)

    Comentario por Ana Folgado — 21 febrero 2010 @ 9:43 pm | Responder

  14. Lo que Quino considera que para las personas son las piernas refleja la constante necesidad del ser humano de consumir y de tener que usar el automóvil para todo; además, no nos conformamos con un coche cualquiera sino que tiene que ser el último modelo o tener el mejor motor para superar los 200 km/hora, sin importarnos si es lo mejor o no para el medioambiente o para la actividad de nuestra ciudad. Es así como el ser humano del siglo XXI se convierte en un ser caprichoso que para sentirse realizado necesita consumir sin pensar en los perjuicios que dicho consumo pueda conllevar.
    Actualmente, tal y como señala el dibujante en la segunda viñeta, lo que estamos inculcando a las nuevas generaciones es que el conocimiento no lo proporciona la razón humana sino las nuevas tecnologías. Para ser una persona del siglo XXI hay que manejar las nuevas tecnologías, cosa que me parece muy bien ya que hay aprovechar las ventajas que nos proporciona el desarrollo tecnológico de la sociedad actual, pero lo que no me parece bien es el obsesionarnos con los adelantos de las nuevas tecnologías despreciando otros conocimientos. Y es que no debemos olvidar que somos seres humanos y no autómatas que sólo reproducen datos y no piensan ni razonan.
    Es verdad, como señala la tercera viñeta, que actualmente estamos perdiendo el tradicional contacto humano, ya sea en forma de conversaciones cara a cara en las que podemos apreciar las reacciones de nuestro interlocutor, o con las antiguas cartas escritas a mano que están totalmente olvidadas por las nuevas generaciones. Ahora lo que priman son las conversaciones vía ordenador, en las que a veces tienes la sensación de estar hablando con un inútil trasto en vez de estar manteniendo una conversación con tu mejor amigo y en las que se sustituye el afecto humano por las nuevas tecnologías. Aunque hay que reconocer que éstas resultan muy útiles para contactar con personas que están a miles de kilómetros.
    En la siguiente viñeta, Quino pone de manifiesto que en este mundo la televisión es la cultura dominante y es la principal fuente de información de mundo. La televisión y otros medios de comunicación de masas ofrecen programas en los que lo único que cuenta es la audiencia y el beneficio económico y para ello da igual el conocimiento o el tener que pisotear los valores morales. Para los medios de comunicación lo que cuenta es tener espectadores y eso lo consiguen vendiendo morbo que es lo que parece que interesa a la sociedad actual. De hecho, los programas de éxito no destacan por sus temáticas intelectuales sino que nos bombardean con lo que se denomina “telebasura”.
    El prójimo a quien amar, buen título para una situación que nos empeñamos en maquillar. Somos totalmente hipócritas afirmando que los que verdaderamente nos importan son los demás, cuando en realidad nos interesa nuestro propio bienestar, somos egoístas por naturaleza.

    Finalmente, Quino identifica los valores mínimos que las personas tenemos en la actualidad con la basura. Hoy en día tenemos que reconocer que en nuestra vida no priman los ideales, más bien todo lo contrario, nos pasamos la vida pisoteándolos. Para nosotros son más importantes otras cosas como tener un buen trabajo, una gran casa, un gran capital. Lo de tener una gran personalidad con grandes valores para llegar a ser Buenas Personas, íntegras y ricas en ideales mínimos, eso, no nos interesa.

    Sandra Herreros (2º Bachillerato A)

    Comentario por Sandra Herreros — 27 febrero 2010 @ 1:03 pm | Responder

  15. Lo que Quino nos muestra en este cómic es el materialismo de la sociedad, la comodidad y que lo que realmente nos debería importar es lo que menos importancia tiene para nosotros: los ideales, la honestidad, la honradez…

    La sociedad de hoy en día es materialista, egoísta y cómoda, sólo nos importa nuestro propio bien y sacar los máximos beneficios posibles de cualquier cosa, incluso pisoteando a los demás.

    Para nosotros, la felicidad está en poseer bienes y riquezas, y si éstas te solucionan la vida, pues mejor: un coche lujoso que te traiga y te lleve, un portátil que pulsando una tecla te haga todo el trabajo, aparatos como la televisión que te den toda la información para que tú no te tengas que esforzar…

    Hemos llegado hasta tal punto que el contacto que tenemos con los demás se ha reducido al móvil o el ordenador. También podemos destacar que ya no tenemos interés por los demás, sino que sólo nos preocupamos por nuestro bien, sólo por nosotros y lo que les pase a los que nos rodean nos es indiferente: si nosotros estamos bien, ¿qué más da lo que le pase a otros? Y lo que realmente nos debería importar: el ser unas personas realmente humanas, honradas, preocuparnos por el prójimo, ser útiles para la sociedad…, todo esto es lo que menos nos importa y nos da igual.

    Todo esto se expone en cada viñeta:
    En las viñetas 1 y 2. Se nos expone cómo en la actualidad las máquinas nos han sustituido y realizan todo nuestro trabajo.

    En la viñeta 3: El contacto humano se ha reducido de tal manera que sólo nos comunicamos con los demás mediante móvil u ordenador. Ya no existe el contacto emisor-receptor que crea una relación entre ellos, ahora es máquina-máquina.

    En la viñeta 4: La cultura de hoy no tiene valor, no nos enseñan los valores para ser personas, sino que nos muestran a varias personas debatiendo, o mejor dicho gritándose los unos a los otros, por temas insignificantes. Nos muestra que los canales sólo emiten la telebasura.

    La viñeta5: Muestra que esta sociedad es tan egoísta que cada uno de nosotros sólo nos preocupamos por nosotros mismos, por nuestra felicidad y por conseguir el máximo beneficio en todos los ámbitos, sin importarnos si pisoteamos a alguien o le causamos algún daño para conseguirlo.

    Por último, la viñeta 6 nos muestra que lo que realmente importa en esta vida que es ser persona, nos es indiferente.

    Todo esto se puede resumir en que el ser humano es un ser egoísta y materialista por naturaleza que sólo busca su máximo beneficio sin realizar mucho esfuerzo y sin darle importancia a si pisotea a alguien o no para conseguirlo.

    Elena Jareño (2º Bachillerato A)

    Comentario por Elena Jareño — 1 marzo 2010 @ 12:37 am | Responder

  16. Es cierto que en el siglo XXI se ha evolucionado mucho respecto a las tecnologías, ciencias, y otras muchas cosas pero ¿hemos evolucionado los seres humanos como personas? Creo que no, no hemos evolucionado en lo más importante que sería el ser humanos. Ahora las expectativas que tiene el ser humano son tener los mayores caprichos del mundo, el mayor negocio y manejar mucho dinero. Además, los seres humanos del siglo XXI nos dejamos llevar demasiado por los demás, no valoramos ni defendemos nuestras ideas y mucho menos si los demás no están de acuerdo con nosotros, por miedo a lo que puedan decir. Nos dejamos influenciar demasiado por los demás, sólo queremos ser los mejores en todo y ser envidiados por el resto de las personas.

    Como bien nos hace ver la primera viñeta, las personas nos dejamos guiar por el consumismo, sólo nos importa consumir y tener lo mejor. Utilizamos los automóviles para desplazarnos a cualquier sitio y lo peor de todo es que no nos conformamos con un simple coche sino que queremos el mejor, no nos preocupamos de las consecuencias que eso puede traer ni de si contaminan mucho o poco, sólo pensamos en la comodidad, ¿por qué vamos a ir andando a cualquier lugar si podemos utilizar el coche?

    En la segunda viñeta podemos ver cómo nuestro cerebro cada vez funciona más como una máquina u ordenador que por nuestra propia razón, sólo nos dedicamos repetir las teorías que estudiamos y no tenemos ideas propias, así nunca seremos unas personas de verdad que razonan y piensan ni nos podremos sentir orgullosos de nosotros mismos.

    En la siguiente viñeta, lo que nos hace ver Quino es que cada vez existe menos contacto humano ya que cada vez las personas nos pasamos menos tiempo con la familia y amigos, o bien por nuestro estrés y agobiante trabajo o porque nos pasamos horas y horas de nuestro maravilloso día enganchados al ordenador, al móvil o a cualquier otro aparato de este tipo. Es cierto que desde aquí puedes hablar con tu amigo y con cualquier persona del resto del mundo pero a veces puede incluso parecer que con quien verdaderamente hablas es con los aparatos y no con las personas. Nos hemos vuelto esclavos de estos aparatos y se ha perdido mucho la comunicación oral. ¿No es mejor dedicar un tiempo en persona, por supuesto, a hablar con esas personas que tanto te importan y dejar esos trastos? Es cierto que la tecnología es muy importante y todos estos inventos están muy bien, pero, y ¿el trato con las personas?, ¿y nuestra propia personalidad? ¿No es mejor quedar en el parque con tus amigos, ahorrar dinero y tener una relación más cercana? Además, con ese dinero podríamos solucionar muchos de los problemas que existen en el resto del mundo y a los que no les damos la importancia que tienen.

    En cuanto a nuestra cultura, podemos observar que se basa en la televisión, y esto no es lo peor, es que encima sólo vemos programas de cotilleos, series sin sentido y cada vez nos importa menos un documental o ver las noticias y preocuparnos por lo que pasa en el mundo, ya que no todos los países tienen esta suerte y mueren muchas personas por falta de alimentos, por los terremotos, por las malas condiciones, por los malos gobiernos. Un ejemplo muy triste es cuando a mediodía al volver del trabajo o del instituto podemos tranquilamente comer nuestro plato de comida y no sentir ningún tipo de culpabilidad ni pena, ya que estamos acostumbrados a verlos diariamente y, por ello, no causan ningún ”shock” en nosotros. ¿Por qué tiene que interesarnos todo esto si nosotros mañana tendremos nuestro plato de comida en la mesa, nuestro dinero para ir a comprarnos todo, o al menos casi todo lo que necesitemos o mejor dicho lo que queremos, nuestro trabajo y nuestro coche para desplazarnos con él? ¿Qué más da que haya gente que ni siquiera tenga el trabajo ni la comida y, por supuesto, mucho menos el coche?

    ¿El prójimo a quién amar? Ésta es una muy buena pregunta que casi no necesitaría respuesta. Como bien observamos en esta fotografía sólo nos preocupamos por nosotros mismos, intentamos que los demás piensen que nos importan pero la verdad es que esto no es cierto, lo que queremos es importarle nosotros a los demás, que estén pendientes de nosotros sin nosotros darles nada a cambio y sólo hacemos esto porque necesitamos sentirnos queridos.

    Para terminar, en la última viñeta vemos cómo Quino relaciona nuestros ideales y valores con la basura. Lo único que valoramos es el dinero, tener un gran negocio, tener cosas materiales… Nos hemos olvidado por completo de los valores y de nuestros propios ideales. ¿Quién es el culpable de todo esto?, ¿la educación?, ¿las personas? No lo sé, lo que está claro es que nos han inculcado que somos lo que tenemos y nos han enseñado a valorar sólo las cosas materiales sin dar importancia a lo que realmente somos por dentro.

    ¿Podremos cambiar el mundo? ¿O ya es demasiado tarde? Sinceramente, creo que no. No quiero culpar a los demás de no poder cambiarlo, porque creo que estamos todos metidos dentro del “saco”.

    Ana Coral Sánchez Ruiz (2º Bachillerato B)

    Comentario por Ana Coral — 1 marzo 2010 @ 3:28 pm | Responder

  17. Puede que con un primer vistazo parezca una ironía o una exageración, pero con sólo analizarlo un momento un poco más profundamente, podremos comprobar que lo que Quino muestra a través de estas viñetas es totalmente real y cotidiano.

    Me parecen muy acertadas las interrogaciones con las que has “encerrado” la palabra humanos, pues, nosotros, los seres humanos, somos los seres más inteligentes encontrados hasta el momento, y los más independientes… ¿o no? Yo también me pregunto esto, pues si hemos sido capaces de vivir en prácticamente todos los lugares del mundo, ya sean fríos, cálidos, húmedos, secos… (cosa que la mayoría de los animales no puede hacer, pues tienen un hábitat determinado, o un límite de temperatura en el que pueden vivir), de crear la política para conseguir vivir de una forma ordenada y “sin desigualdades”, de fabricar alimentos con cuatro ingredientes y unos productos químicos (me ahorro decir todo lo malo), ¿por qué nos cuesta tanto vivir sin un automóvil o un ordenador propio? Esa inteligencia de la que tanto fardamos los humanos últimamente sólo nos ha hecho ir hacia atrás en vez de avanzar. Analicemos las distintas viñetas de Quino.

    En la primera, podemos ver que las piernas de una persona de hoy en día son su coche, son muchas las personas que utilizan el coche innecesariamente, con las ventajas que supondría ir andando (siempre y cuando sea una distancia normal, claro): haríamos más ejercicio, gastaríamos menos dinero en combustible para el coche, haríamos un favor a la atmósfera evitando contaminarla, incluso nos ahorraríamos algo de estrés por el problema del aparcamiento en muchos casos.

    La siguiente viñeta nos muestra un ordenador como el cerebro del ser humano de hoy en día. Cierto es que sin él no podríamos realizar muchas de las tareas que debemos hacer, y que nos proporciona muchísimas facilidades, pero nos ha creado (hablo en general) una adicción hasta el punto de verlo imprescindible para cosas para las que no lo es tanto.

    El contacto humano lo representa con un teléfono móvil, y es que muchos de nosotros no sabríamos vivir sin él. Como todo, es útil en muchos casos, pero se están perdiendo las costumbres de dar un paseo mientras hablas o sentarte en un banco del parque… por mandar un sms desde el sofá de casa.

    Para Quino, la televisión es la cultura de hoy en día, lo que dicen en la “caja tonta” es lo que aprenden muchos niños (y no tan niños), por no hablar de la “telebasura”…

    El prójimo a quien amar es uno mismo. El egoísmo está a la orden del día, nos están enseñando a preocuparnos únicamente por nosotros mismos, a no pensar en los demás. Está claro que si no nos queremos nosotros, ¿quién nos va a querer?, pero tampoco hay que llevarlo al extremo, pues muchos de los problemas sociales que encontramos en la actualidad son fruto de este egoísmo, egocentrismo y avaricia que con tanta abundancia encontramos en nuestra sociedad.

    Por último, los ideales, la moral, la honestidad…los representa con la basura, pues son valores de los que se oye hablar mucho, pero en la vida real pasan inadvertidos. La enseñanza no está basada en valores y esto es una de las cosas que, bajo mi punto de vista, hacen que el sistema educativo falle, junto con el egoísmo del que antes hablábamos, pues si tanto profesores como alumnos pensáramos un poco más en los demás, seguro que encontraríamos más de una razón para realizar nuestra “función” lo mejor que podamos (estudiar en el caso de los alumnos y enseñar en el caso de los profesores).

    En conclusión, estas viñetas reflejan totalmente la sociedad de hoy en día: es una sociedad egoísta, sólo nos preocupamos por nuestro propio beneficio, sin atender a los valores morales que si viviéramos acorde a ellos haríamos de nosotros unas mejores personas, y que, aunque muchos no nos demos cuenta, nos harían más felices. Por otro lado, los avances han hecho que dependamos de ciertas cosas de las que antes podíamos prescindir sin problema alguno. Y es que en vez de estar hecha la tecnología (con tecnología me refiero a teléfonos móviles, coches, ordenadores…) para nosotros, parece que nosotros estamos hechos para ella.

    Esto es algo que nos hace dudar y cuestionarnos si el avance que estamos experimentando realmente nos está beneficiando o es un “falso beneficio”, hemos inventado muchas cosas, sí, pero parece que las personas sufren más problemas, cada vez más difíciles de remediar y cada vez somos menos merecedores de esa palabra que debería caracterizarnos: HUMANOS.

    Inma Ramos (2º Bachillerato A)

    Comentario por Inma Ramos — 1 marzo 2010 @ 4:19 pm | Responder

  18. Les presentamos el nuevo centro comercial que cuenta con más de 100.000m2, contamos con la increíble suma de 700 tiendas, en la que usted podrá comprar toda la ropa que imagine, ponerse especialmente despampanante en nuestros salones de belleza, comer hasta reventar en nuestros nuevos puestos de comida rápida y pasárselo en grande en nuestras salas de ocio y apuestas, no deje pasar esta oportunidad de visitar este descomunal centro situado donde antiguamente se encontraba el Parque Nacional de Cabañeros.

    ¿Quiere formar parte de nosotros? Apúntese lo antes posible en nuestras oficinas y pronto se le llamará para realizar unas pruebas donde competirá a muerte contra otras personas, no sea tonto y apúntese ya para ganar un puesto de trabajo mal remunerado.

    Con esto manifiesto el punto al que hemos llegado, que no es el otro que un punto en el que sólo miramos por nosotros y nuestro bolsillo, en el que nos da igual pisar la dignidad de las demás personas con tal de que no nos falte ningún lujo.

    Operémonos de la nariz, de los pechos y de los pómulos, hoy toca liposucción que va a llegar el verano y no puedo ir con estos michelines a la playa, pero eso sí voy a seguir comiendo hasta reventar, estoy pensando en comprarme un nuevo coche, nuevo móvil y nuevo televisor, pero no para ver las noticias y ver que hoy han muerto tantas personas por epidemias o por hambre sino para ver a cuatro villanos y sus secuaces hablando de la vida de fulano de tal.

    Y es que estoy harto de ver cómo la raza humana va marcha atrás, día a día veo cómo las personas son tan rastreras, tan falsas y tan aprovechadas, cómo gente que ha estado siempre a mi lado parece que se olvida de mí y se jode la vida, cómo niños de 11 años sólo piensan en fumar y beber para parecer gente “guay”, cómo 4 ó 5 de veintitantos alumnos/as aprueban todas. Si éstas son las personas del futuro, ¡¡borrarme de él, no quiero verlo, yo quiero un mundo como lo describían los cuentos de cuando era niño!!

    A mí nadie me engaña ya, no quiero preocuparme por la gente que no se lo merece, yo sólo quiero vivir rodeado de buena gente, donde no exista la pobreza ni la violencia, donde no me sorprenda ver un gesto de solidaridad… ¿¿Verdad que os gusta?? Lástima que todo no sea tan fácil, mientras tanto intentaré cambiar el mundo tanto como pueda y ser como yo pienso que deberíamos ser.

    Comentario por Octavio Requena — 1 marzo 2010 @ 7:34 pm | Responder

  19. Comentario por Octavio — 1 marzo 2010 @ 8:37 pm | Responder

  20. Las viñetas parecen mostrar una concepción del ser humano muy exagerada ya que aparece lo más radical, pero en verdad no es tan exagerada porque nos muestra la realidad, el mundo verdadero porque aunque no lo queramos reconocer: ¡así somos los humanos1

    En la primera viñeta, Quino nos muestra un ser humano vago, el cual utiliza su coche como sus piernas. Nosotros nos hemos convertido en seres a los que lo único que nos importa es la comodidad, en seres que creemos que cuanto más consumamos mejores seremos. Sólo nos importa tener lo mejor y poder decir: “es nuevo”. Pero nosotros no nos damos cuenta de que nuestra forma de vida está creando una gran herida ecológica, hasta que llegue el día que nos carguemos el planeta. En vez de pensar en que cada vez que cogemos el coche estamos contaminando, nosotros pensamos en nosotros mismos y buscamos la comodidad sin caer en la cuenta de que nos estamos perjudicando a nosotros mismos.

    En la segunda viñeta, Quino quiere explicarnos que el ordenador es nuestro cerebro y que nosotros ya no tenemos que preocuparnos por hacer nada, porque dándole a un botón ya lo tenemos solucionado. Pero igual que en la viñeta anterior, nos perjudicamos, porque no nos damos cuenta de que si en algún momento algo falla y volvemos a la antigüedad donde no tenían ordenadores ni nada, no sabríamos hacer nada. Las nuevas tecnologías están muy bien, pero sin abusar de ellas.

    Al igual que en la anterior, Quino nos muestra al ser humano que sólo sabe utilizar las nuevas tecnologías. Ahora ya no pensamos en tener una conversación tranquilamente cara a cara con tu mejor amigo… Pero como he dicho antes, el teléfono móvil también es necesario para hablar con personas que estén muy lejos de ti.

    La cultura ha perdido mucho prestigio debido a la televisión, ya que se han perdido las costumbres básicas como leer un buen libro o ver un documental… en fin, nosotros preferimos ver una serie o navegar por internet, antes que hacer otras cosas. También hay que reconocer que hay excepciones, también hay personas que prefieren leer un libro antes que ver una película.

    Uno mismo, es el prójimo a quien amar. Nos estamos convirtiendo en seres egoístas, a los cuales sólo nos importa nuestra imagen, nuestra inteligencia, y si los demás tienen problemas nos da igual. Así cada vez hay más problemas y la sociedad se convierte en una sociedad individualista, en la que no pensamos en los demás ni miramos por nadie.

    Por último, los valores humanos se han perdido totalmente, se encuentran en la basura. Sólo hay que mirarnos y comparar lo dicho anteriormente en cada viñeta, pararnos a pensar lo que estamos haciendo y ver cómo lo que antes se intentaba dar lo hemos tirado por la borda. Debido a esto, la sociedad falla y surgen los problemas, como la falta de cultura, el respeto a los demás…. Este último dibujo es muy importante, ya que si no nos respetamos a nosotros mismos, no podremos respetar a los demás, es por esto por lo que nos volvemos individualistas y todo en este mundo nos da exactamente igual.

    Patricia Cuevas Cuevas (2º Bachillerato A)

    Comentario por Patricia Cuevas — 1 marzo 2010 @ 10:02 pm | Responder

  21. El retrato de Quino refleja la sociedad y el mundo actual. Hoy en día todas las personas somos muy materialistas y no sólo eso es que somos capaces de tirar por tierra a otras personas siempre y cuando saquemos un beneficio al hacerlo.

    La calidad de vida que tenían hace 100 años (está claro que no era como la de ahora) era mucho más baja que la de hoy, pero las personas se sentían satisfechas cuando conseguían beneficios de algo que les costaba un esfuerzo. Actualmente todo el mundo (o casi todo el mundo) tiene lo que quiere y sin hacer un gran esfuerzo.

    Las viñetas de Quino nos muestran una serie de ideas pero todas están relacionadas entre sí. Comienzan mostrando un coche y afirmando que son nuestras piernas, esto es algo obvio; hoy en día nos hemos vuelto tan “cómodos” que todos nuestros movimientos dependen de algo material. Lo mismo ocurre con nuestra inteligencia, no sólo ya no nos esforzamos por conseguir algo sino que teniendo todo en la tecnología ni siquiera nos molestamos en hacer un mínimo esfuerzo y obtener un resultado. Sólo pensamos en las nuevas tecnologías, cuanto más avanzadas y más caras mejor, ¿pero es lo mejor? Es que no sabemos si estas tecnologías son buenas o malas pero nosotros las enseñamos e intentamos que todo el mundo tenga una de ellas si no ya nos “reímos” de él/ella.

    Algo muy interesante que muestra quino es la imagen de a quién querer, esto es algo real, nadie o casi nadie piensa en otras personas que no seamos nosotros mismos, sólo pensamos en nosotros, en nuestra conveniencia y en que a nosotros nos venga todo bien. ¿Y así queremos que vaya bien el mundo? No puede ser siendo como somos tan egoístas que no centramos ni un minuto la mirada en personas desfavorecidas y que de verdad lo necesitan, estas personas no necesitan un ordenador ni un móvil quizás sólo se conforman con un simple gesto de cariño pero los que somos sociedad acomodada no miramos nada fuera de nuestro alrededor y mucho menos ese aspecto.

    El último dibujo de Quino hace un resumen de todos ellos, nos muestra cómo lo más importante, los valores morales, “están tirados a la basura” lo que muestra que la sociedad no se interesa por lo que realmente es importante sino que sólo se interesa por aquello que es material y que supuestamente da la felicidad.

    Comentario por María Molina — 1 marzo 2010 @ 11:20 pm | Responder


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