Cosas de la vida

10 febrero 2008

Cosas mías

Filed under: Amor,General,Personal — Montse @ 6:10 pm

El blog NaDa PeRmAnEcE está últimamente muy intimista y algo nostálgico de ese tiempo pasado que ya no volverá. Su lectura me ha despertado, quizá por sana envidia, las ganas de buscar en el baúl de los recuerdos y sacar a la luz viejos y no tan viejos escritos en los que plasmé vivencias que ahora son recuerdos. Creo que, en el fondo, sólo estas cosas íntimas son las que me interesan. Entre esos escritos he descubierto una carta que escribí para Pedro, un amigo, a la vez compañero de trabajo y jefe de estudios -no hay incompatibilidad-, en un instituto en el que fui tremendamente feliz. Hoy me apetece compartir con vosotras/os lo que en aquel momento sentí, escribí y transmití:

Socuéllamos, 11 de junio de 2003

Querido Pedro:

Podría empezar robándole las palabras a Armando Manzanero para decirte:

Esperaré a que sientas lo mismo que yo,

a que a la luna la mires del mismo color,

esperaré a que adivines mis versos de amor,

a que en mis brazos encuentres calor.

Esperaré a que vayas por donde yo voy,

a que tu alma me des como yo te la doy,

esperaré a que aprendas de noche a soñar,

a que de pronto me quieras besar.

Esperaré que las manos me quieras tomar,

que en tus recuerdos me quieras por siempre llevar,

que mi presencia sea el mundo que quieras sentir,

que un día no puedas sin mi amor vivir.

Esperaré a que sientas nostalgia de mí,

a que me pidas que no me separe de ti,

tal vez jamás seas tú de mí,

mas yo mi amor esperaré.

Sin embargo, no voy a decirte eso, y no voy a decírtelo porque mi impaciencia no me deja esperar. Además, esperar algo me hace albergar expectativas, y albergar expectativas me impide acercarme a ti con normalidad y sin frustración. Y me frustro porque esperar algo me hace desear cosas que deben ser recíprocas y en este caso no lo son. Por eso, aunque sé que el amor es cosa de valientes y no de cobardes, porque como dice Silvio Rodríguez:

La cobardía es asunto de los hombres no de los amantes,

los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí

ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar.

Esta vez he decidido ser cobarde. Y he decidido ser cobarde porque sé que ahora puedo controlar mi sentimiento hacia ti pero no sé si podré controlarlo si me dejo llevar del todo. Así que voy a dejar de escuchar a mi corazón y a empezar a hacerle caso a mi razón, por lo menos por lo que a mis sentimientos hacia ti respecta. Y conste que sé que esta decisión no sólo me hace ser cobarde, sino también incoherente pero…

No obstante, antes de ello, quiero decirte unas cuantas cosas que me he quedado con ganas de decir y hacer, ¡permíteme esta última licencia contigo, ‘porfa’! Quiero que sepas que en más de una ocasión me he muerto de ganas de besarte amorosamente y abrazarte con ternura; también en más de una ocasión me he mordido la lengua para no decirte que me gustas, que te quiero, que te deseo, que te echo de menos, que me gustaría estar más tiempo contigo; en más de una ocasión he reprimido mis ganas de regalarte algo porque sí, de invitarte a pasar un fin de semana juntos en cualquier parte del mundo, de sorprenderte… Muchas veces he querido decirte lo que dice esta canción de Ch. Novarro:

Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo

es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo

ya no puedo acercarme a tu boca sin desearte de una manera loca

necesito estar en tu vida saber quien te besa y quien te abriga

No hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo

es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo

Ya no puedo continuar espiando día y noche tu llegada adivinando

ya no sé con qué inocente excusa pasar por tu casa

Ya me quedan muy pocos caminos y aunque pueda parecerte un desatino

no quisera yo morirme sin tener algo contigo

Y aunque no sepas asumir que te quieran, yo quiero hacerte saber parte de lo que he sentido, pensado, deseado e imaginado. Si te sientes mal, perdóname, pero si no te lo decía yo también me sentía mal, así que déjame que te lo diga, hazlo por mí. Es como si me permitieras amarte por última vez.

Sé que la vida no es siempre como queremos, desde luego en este caso no es en absoluto como yo quiero. Tú me quieres como amiga y yo te quiero como algo más. Sé que el amor es algo más que entenderse, que admirarse, que congeniar, que compartir ideales (aunque sin eso tampoco puede haber amor, claro); sé que el amor es un plus que surge o no surge, porque PARA VIVIR (esta vez le pido prestadas las palabras a Pablo Milanés):

Muchas veces te dije que antes de hacerlo había que pensarlo muy bien.

Que a esta unión de nosotros le hacía falta carne y deseo también

que no bastaba que me entendieras y que murieras por mí,

que no bastaba que en mis fracasos yo me refugiara en ti.

Y ahora ves lo que pasó al fin nació, al pasar de los años

el tremendo cansancio que provoco ya en ti.

Y aunque es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,

si así no hubiera sido yo habría seguido jugando a hacerte feliz.

Y aunque el llanto es amargo piensa en los años que tienes para vivir,

que mi dolor no es menos y lo peor es que ya no puedo sentir.

Y ahora tratar de conquistar con vano afán, este tiempo perdido,

que nos deja vencidos sin poder conocer, eso que llaman “amor para vivir”.

Por eso, como sé que ese plus a ti no te ha surgido, he decidido empezar a aprender a quererte sólo como amigo. Y quiero decirte esto porque quiero que a partir de ahora te sientas absolutamente libre conmigo y te olvides de lo que he sentido por ti. Yo también quiero sentirme absolutamente libre contigo y no dejar de compartir momentos que si no me gustaras compartiría. Y como no quiero perderme nada, voy a empezar a vivir contigo de otra forma ¿te apuntas? Yo sí.

Sigue llamándome cuando te encuentres mal, también cuando te encuentres bien y te apetezca mi compañía; sigue compartiendo conmigo tus ideales, confiándome tus inquietudes y tus miedos; sigue contando conmigo como cómplice para conseguir tus objetivos y poner en práctica tus proyectos; sigue gastándome bromas y metiéndote conmigo, es decir, sigue como hasta ahora pero sin ningún miedo, ¿vale? Y así, poco a poco, un día nos pasará lo que dice Amaury Pérez en una de sus canciones:

Amigos como tú y yo volverán a encontrarse

por cualquier inventado rincón que el instinto desande.

Tal vez otra mañana de sol cierta o imaginada

con muy poco de brillo en la voz y añeja la mirada;

pero amigos como tú y yo conocen la llamada.

Amigos como tú y yo volverán a acercarse

subirán al celeste escalón sin apenas tocarse.

Despertarán al duende patrón de las cosas perdidas

reclamándole olvido y adiós para las despedidas;

porque amigos como tú y yo desbordan lejanías.

Amigos como tú y yo volverán a juntarse,

la distancia propicia un olor que ni el tiempo deshace.

Compartirán más tarde el sabor a domingo y nostalgia

y mantendrán a punto el vapor para las añoranzas;

es que amigos como tú y yo son milagros del alma.

Y para que amigos como tú y yo sean verdaderamente milagros del alma, empiezo por regalarte unos poemas de Mario Benedetti y otro de Eduardo Galeano para que hagamos un trato y sigas con ánimo y valentía el atrevimiento de la vida:

Compañero usted sabe que puede contar conmigo

no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo

si alguna vez advierte que lo miro a los ojos

y una veta de amor reconoce en los míos

no alerte sus fusiles ni piense qué delirio

a pesar de la veta o tal vez porque existe

usted puede contar conmigo

si otras veces me encuentra huraña sin motivo

no piense qué flojera igual puede contar conmigo

pero hagamos un trato yo quisiera contar con usted

es tan lindo saber que usted existe una se siente viva

y cuando digo esto quiero decir contar

aunque sea hasta dos aunque sea hasta cinco

no ya para que acuda presuroso en mi auxilio

sino para saber a ciencia cierta

que usted sabe que puede contar conmigo.

(Mario Benedetti)

VENTANA SOBRE LA UTOPÍA

Ella está en el horizonte –dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.

Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.

(Eduardo Galeano)

INSTANTES

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.

En la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido,

de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico, correría más riesgos,

haría más viajes, contemplaría más atardeceres,

subiría más montañas, nadaría más ríos.

Iría a más lugares adonde nunca he ido,

comería más helados y menos habas,

tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata

y prolíficamente cada minuto de su vida;

claro que tuve momentos de alegría.

Pero si pudiera volver atrás trataría

de tener solamente buenos momentos

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,

sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro,

una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;

si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir

comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera

y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.

Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres,

y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

(Mario Benedetti)

Pedro, un abrazo, Montse.

Un saludo, Montse

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17 comentarios »

  1. ¡Uf! Esto sí que es desnudar el alma. Me he quedado mudo, sin palabras. Volveré en otro momento. Un abrazo.

    Comentario por Ricardo — 10 febrero 2008 @ 11:45 pm | Responder

  2. ¿Qué nos pasa a los jefes de estudios con el amor últimamente? Me parece que la vida es más compleja de lo que parece. Esto último no lo digo yo, sino Jorge Drexler. En fin, yo no sé…Muchas gracias por compartir unas vivencias tan íntimas con los que te leemos. De alguna manera, nos sirven para conocerte mejor y apreciarte más. Un abrazo.

    Comentario por Ricardo — 11 febrero 2008 @ 7:34 pm | Responder

  3. Ricardo, gracias por tus palabras, siempre eres muy amable conmigo.

    Por cierto, ¿qué os pasa a los jefes de estudios últimamente con el amor? Si quieres contárnoslo…

    Un saludos, Montse

    Comentario por Montse — 12 febrero 2008 @ 6:51 pm | Responder

  4. ¡Ánimo Montse!
    ¡No cambies nunca!

    Comentario por Agatha — 13 febrero 2008 @ 12:15 am | Responder

  5. me ha gustado mucho los poemas pero el último ha sido el mejor. Tambien decirte que he estado muy despistada estos últimos meses y que desde hoy me pongo las polas.

    saludos

    Comentario por sara — 13 febrero 2008 @ 4:52 pm | Responder

  6. Agatha: ¿por qué me das ánimo?
    Sara: espero que tus palabras se hagan realidad, depende de ti, si quieres puedes, adelante. Un saludo, Montse

    Comentario por Montse — 13 febrero 2008 @ 7:55 pm | Responder

  7. Montse:

    Admiro tu valentía. Aunque sea muy repetido: eres realmente auténtica.

    Te deseo toda clase de bendiciones.

    Un abrazo.

    Comentario por Eugenia Cristina — 13 febrero 2008 @ 10:06 pm | Responder

  8. SIN PALABRAS. Realmente existe una forma de expresar un sentimiento profundo. Quizás no tenga la suerte (desgracia para otros) de haber podido tenerte como educadora, pero sinceramente me alegro muchísimo de haber conocido a una gran persona y de haber tenido su apoyo (en algunas ocasiones desaprovechado) y de que puedas haber hecho tanto. Un fuerte abrazo.
    PD: Disfruta de tus “sobrinetes” al igual que espero que lo haga sus padres, su otra tía y la “abu”. Los demás me pillan lejos pero les deseo lo mismo.

    Comentario por Pons — 13 febrero 2008 @ 10:39 pm | Responder

  9. Te doy ánimos porque te he visto un poco melancólica. Mira hacia delante y conjuga tu vida en futuro.
    ¿Quién es ese Pedro?

    Comentario por Agatha — 15 febrero 2008 @ 12:04 am | Responder

  10. Pues te equivocas Agatha, no es melancolía, es un recuerdo que forma parte de mi vida y que me resulta muy grato. Con respecto a quién sea o deje de ser no creo que sea importante para ti, ¿no? saludos, Montse

    Comentario por Montse — 16 febrero 2008 @ 6:11 pm | Responder

  11. ¡Vaya, Montse!

    Hacía tiempo que no me pasaba por aquí. Hacía tiempo que no me pasaba por casi ninguna parte de la blogosfera, en realidad. Y -helàs- qué grata sorpresa: haber sido el culpable de que revisitaras el baúl de los recuerdos me llena de orgullo.

    Hermosísima carta, en la que conmueve tanto tu sinceridad y valentía como la pertinencia de los poemas a modo de obsequios de amor.

    El último de Benedetti me suena haberlo leído, pero me parece magnífico para ponerlo en mi blog de filosofía, como un post autónomo, con el siguiente título: “ReFuTaCiÓn dE aRiStÓtElEs”.

    Yo también le mandé una confesión de amor a una amiga hace tiempo. La dejé en su buzón. Sin firmar, pensando que ella adivinaría que era mía. Al cabo de un tiempo empezó a salir con un chico. Y más tarde me enteré que había pensado que mi carta anónima se la había escrito ese chico.

    Moraleja: hay que ser valiente como tú, esto es, firmar las cartas de amor.

    Un abrazo.

    Comentario por Andriu — 22 febrero 2008 @ 10:13 pm | Responder

  12. montse por que no te echas novio ya.
    lo de perdo rompe el amla jaja

    Comentario por wene yanguen — 24 febrero 2008 @ 6:57 pm | Responder

  13. lo de pedro rompe el alma

    Comentario por wene yanguen — 24 febrero 2008 @ 6:58 pm | Responder

  14. Perdón, creo que el autor es Jorge Luis Borges.

    Un saludo

    Comentario por Noray — 5 julio 2008 @ 9:38 am | Responder

  15. aunque el verdadero es Ron Herold, según una entrevista realizada a María Kodama. Sea como fuere, es una belleza de poema.

    Comentario por Noray — 5 julio 2008 @ 9:46 am | Responder

  16. […] esto no es algo nuevo, en más de una ocasión he hablado de amor en este blog: una vez hablé de cosas mías, otra sobre ¿Amores imposibles o imposibilidad del amor? y, en general, este blog está impregnado […]

    Pingback por Amor (II) « Cosas de la vida — 14 febrero 2009 @ 10:43 pm | Responder

  17. Hola de nuevo sigo leyendo y leyendo y estoy impactada no puedo dejarlo jaja es tan deslumbrante quieres seguir y cuando terminas ves que hay mas y no puedes parar de leer .Es increible como ha mostrado lo que sentia como queria a ese hombre y es increible mostrarlo ante tantas personas … es digno de admirar enserio no avando , lo he leido ahora despues de tanto tiempo y ojala lo hubiera leido antes estas cosas tan brillantes que nos muestras. En fin no se que mas decir me dejas sin palabras. Un fuerte abrazo
    Nuria!!

    Comentario por Nuria — 3 enero 2012 @ 7:23 am | Responder


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