Cosas de la vida

6 diciembre 2009

Históricamente la que ha sido discriminada es la mujer

Filed under: Educación,Filosofía,General,movilización — Montse @ 11:47 pm

[De Pandora] proviene toda la raza de las mujeres, la mortal raza femenina y la tribu de esposas que viven  con hombres mortales y los ofenden. Las mujeres son malas para los hombres y conspiran en el error.

Así habló el poeta Hesíodo, en el siglo VIII a. de C., de la primera mujer enviada por Zeus a la Tierra: Pandora, la introductora de todos los males en la humanidad. La misoginia es habitual en los textos griegos. También muchos filósofos teorizaron sobre la inferioridad de la mujer. Aristóteles, por ejemplo, afirma que Hay que considerar la naturaleza femenina como un defecto natural y en el capítulo II del Libro I de su Política escribe: “De tal modo, por naturaleza, están definidos la mujer y el esclavo. (La naturaleza no hace nada precariamente … sino cada cosa con una única finalidad …). Entre los bárbaros, la mujer y el esclavo ocupan el mismo rango. La causa de esto es que carecen del elemento gobernante por naturaleza”. No hay que olvidar que la civilización cuna de la democracia negó a las mujeres el derecho de ciudadanía.

También en el Antiguo Testamento se defiende una concepción negativa de la mujer, Eva es la primera mujer creada por Dios y la responsable del pecado original. En el Génesis Dios le dijo a la mujer: “multiplicaré tus dolores en tus preñeces; con dolor parirás los hijos, y estarás bajo la potestad de tu marido, y él te dominará”. (Génesis, 3, 16). Del mismo modo, en las Doce Tablas Romanas, se justifica que las mujeres estuvieran bajo la tutela del padre, el marido o el hermano “a causa de su ligereza mental” y reconocían jurídicamente la maiestas del marido – el pater familias- sobre la esposa. En Roma, sólo los ciudadanos podían disfrutar de la libertad política en el ámbito público y de la potestad respecto a la familia y los bienes en el derecho privado. Tampoco aquí las mujeres eran consideradas ciudadanas.

Ya en la Edad Media, filósofos como Averroes afirman que “La mujer no es más que el hombre imperfecto”. Y Tomás de Aquino (considerado Santo por la Iglesia Católica) dice que “Como individuo, la mujer es un ser endeble y defectuoso”.

Y esta subordinación de la mujer al hombre no es algo exclusivo de la Antigüedad Clásica ni de la teocéntrica Edad Media, sino que en pleno siglo XVIII un pensador como Rousseau que defiende la Igualdad entre los hombres y la Democracia como sistema político afirma lo siguiente acerca de las mujeres:

“Toda la educación de las mujeres ha de hacer referencia a los hombres. Complacerlos, serles útiles, hacerse querer y honrar por ellos, educarlos de jóvenes, entenderlos de adultos, aconsejarlos, consolarlos, hacerles la vida agradable y dulce; éstos son los deberes de las mujeres en todas las épocas y lo que se les ha de enseñar desde su infancia”.

Y en el siglo XIX, pensadores de la talla de Schopenhauer o Nietzsche hacen afirmaciones como las que siguen:

  • Schopenhauer: “¿Qué puede esperarse de las mujeres, si se reflexiona que en todo el mundo no ha podido producir este sexo un solo genio verdaderamente grande, ni una obra compleja y original en las bellas artes, ni un solo trabajo de valor duradero? [...] Tomadas en su conjunto, las mujeres son y serán las nulidades más cabales e incurables”.
  • Nietzsche: “La felicidad del hombre es: yo quiero. La felicidad de la mujer es: él quiere.”

A lo largo de la historia, a cada sexo se le han asociado unos roles sociales y unas pautas de comportamiento diferentes. Al conjunto de estos elementos es a lo que se ha denominado género. A diferencia del sexo -que depende exclusivamente de la biología-, el género es una construcción social y cultural que cambia en el espacio y en el tiempo y que puede ser modificada.

Tradicionalmente, la mujer ha sido considerada un ser inferior que no ha tenido reconocidos sus derechos. A lo largo de la historia, ha sido la mujer la que ha estado discriminada y subordinada, la que no ha tenido acceso a la educación, la que ha tenido su papel reservado en exclusiva al ámbito de lo privado y a la que se le valoraba el ser sumisa, obediente y sensible. En cambio, esa misma tradición, ha reconocido siempre a los hombres sus derechos, les ha posibilitado el acceso a la educación y a la cultura, les ha concedido el protagonismo en el ámbito de lo público y les ha valorado el ser activos, decididos e inteligentes.

Afortunadamente, no todos los hombres ni todas las mujeres han considerado siempre a la mujer como un ser inferior ni han defendido la subordinación de la mujer. Siempre ha habido voces discrepantes que han puesto de manifiesto la necesidad de acabar con esta situación injusta y han reivindicado los derechos de las mujeres. Esta lucha ha sido mayoritariamente llevada a cabo por mujeres, ya que eran al fin y al cabo las que estaban sufriendo la injusticia en sus carnes. Pero no han sido sólo las mujeres las que han luchado por los derechos de la mujer, también ha habido hombres que han puesto su granito de arena en esta lucha. Así , por ejemplo, ya en la Antigua Grecia, el propio Platón defendió en su República la necesidad de que los niños y las niñas fueran educados de la misma forma desde su más tierna infancia. Y en el siglo XIX, el filósofo, economista y parlamentario inglés J. S. Mill defendía la necesidad de eliminar la subordinación femenina como clave para lograr el progreso social. Y afirmaba lo siguiente:

“Que las mujeres tengan las mismas fundamentadas razones que los hombres, por el hecho de ser personas, a reclamar el derecho al voto o a tener un lugar en el jurado, es algo difícil de negar por cualquiera”.

No obstante, a pesar de algunas honrosas excepciones, ¿acaso no ha sido la mujer quien ha sufrido la discriminación y quien no ha tenido el reconocimiento de sus derechos? ¿Quizá por eso existe la discriminación positiva como medida transitoria hasta que se consiga la igualdad real y  es normal que esa discriminación positiva beneficie a las mujeres porque son las mujeres y no los hombres quienes históricamente han estado subordinadas, discriminadas y subyugadas? ¿Quizá por eso existe un Día Internacional de la Mujer y no uno del hombre porque lo ocurrido a lo largo de la historia pone de manifiesto que el hombre desde siempre ha tenido reconocido sus derechos y ha gozado de oportunidades que la mujer no ha gozado y no hay nada que reivindicar al respecto?

El feminismo (que no es lo contrario del machismo, ojo), la discriminación positiva y muchas otras medidas que hombres y mujeres han adoptado y adoptan para conseguir un mundo justo en el que las mujeres y los hombres seamos personas con igualdad de derechos y oportunidades (que no igualitarismo) pueden interpretarse mal de forma interesada, pueden tergiversarse malintencionadamente, pero los hechos hablan por sí mismos y la HISTORIA de la humanidad está ahí.

Si a los hechos ocurridos a lo largo de la historia sumamos hechos actuales como que en los países supuestamente desarrollados los puestos de responsabilidad y poder siguen estando ocupados mayoritariamente por hombres a pesar de que hay más universitarias que universitarios, que un porcentaje importante de mujeres cobran menos que los hombres realizando el mismoo trabajo, que hay un número importante de mujeres que mueren a manos de sus maridos, ex-maridos, amantes, parejas porque deciden no someterse más; y que en los países no considerados desarrollados se siguen practicando la ablación del clítoris y la lapidación femenina o que la mayor parte de los pobres y analfabetos del mundo son mujeres… Entonces, ¿a qué viene tanto revuelo por lo que sólo es una lucha por un mundo más justo?, ¿a qué viene esa tergiversación malintencionada según la cual defender los derechos de la mujer es ir en contra de los hombres?, ¿por qué se empeñan algunos en querer hacernos pasar por lo que no somos?

BASTA YA DE METIRAS Y DEMAGOGIA, todavía hoy no se ha conseguido la igualdad real entre los hombres y las mujeres, en algunos países ni siquiera la igualdad teórica, y luchar por esa igualdad no es defender las denuncias falsas ni ir en contra de los hombres. Y si alguien se empeña en tergiversar las cosas y afirmar lo que no es, está falseando la realidad.

Afortunadamente, cada vez quedan menos cavernícolas que echen de menos el modelo de mujer que irónicamente critica la canción De mayor quiero ser mujer florero de Ella Baila Sola

Si las mujeres hicieran la revolución a este nivel,

si rechazaran el trabajo doméstico,

si obligasen a los hombres a hacerlo con ellas,

si este trabajo dejara de ser el trabajo clandestino al que están condenadas,

si esto cambiara, toda la sociedad daría un vuelco.

(Simone de Beauvoir)

Un saludo, Montse

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13 comentarios »

  1. Es curioso ver como, a toda costa, quieren mantener el machismo hispánico algunos, debe ser por aquello de mantener las tradiciones. ¡Lamentable! Quien no quiera o no pueda ver la discriminación que existe, afortunadamente cada vez menos, es que o es ciego o se lo hace. Y curiosamente, salvo creo que en un caso, los que se han montado en el burro del machismo son comentarios anónimos o con motes irreconocibles. De todas formas siempre está la posibilidad de identificar el IP, y lo digo porque en un par de comentarios de entradas anteriores se estaba cometiendo un delito: Apología de violencia doméstica.
    Besos, Montse.

    Salud y República

    Comentario por RGAlmazán — 7 diciembre 2009 @ 1:51 pm | Responder

  2. Rafa, en ello estamos, ya le dije a uno de ellos que tenía su IP y le causó mucha risa. Se creen que es una estupidez, lo que no saben es que un juez o una jueza puede pedir que se identifique una IP concreta. Ahí tengo todos los comentarios guardados con sus respectivas IP. Incluido el último de un tal Sergio que dice que se nota mucho que los últimos comentarios los estoy haciendo yo misma. En fin, hay gente con la que no se puede razonar.

    Yo también creo que hay algún comentario que hace apología de la violencia, por eso mismo he dicho que no estoy en absoluto de acuerdo con lo que dice y que la persona que lo firma es la única responsable del mismo.

    Afortunadamente, cada vez hay menos hombres así y más como tú. Gracias por mostrar con el ejemplo que hay muchos hombres que luchan por la igualdad de oportunidades.

    Un abrazo, Montse

    Comentario por Montse — 7 diciembre 2009 @ 5:39 pm | Responder

  3. Extraordinaria entrada que muestra como el asombroso talento de filósofos, a los que admiro (Schopenhauer y Nietzsche), no les excluye de tener un déficit moral importante. Ningún ámbito de la cultura humana es inocente. Si hubiera sido así la historia no sería la que es.

    Comentario por Iguales en las Tres Mil — 8 diciembre 2009 @ 1:14 pm | Responder

  4. Ole la Montse!!
    Me encanta que escribas sobre estos temas, son muy interesantes.
    Pero ten cuidado que alguna mente retrógrada puede estroperar estos posts.

    Un abrazo, Manu

    Comentario por Manu — 8 diciembre 2009 @ 11:15 pm | Responder

  5. Iguales en las Tres Mil, la cultura, como todo, es mejorable y en ello estamos todas las personas que creemos que un mundo que dé iguales oportunidades y derechos es un mundo más justo. IGUALES EN DIGNIDAD Y DERECHOS, en las Tres Mil y en cualquier parte del mundo.

    Manu, a ver si un día no hay que escribir más sobre estas cosas, eso será señal de que hemos conseguido la igualdad real. Ese día hablaremos de personas y habremos olvidado la discriminación positiva, el día d y la hora h. Por los que ya sabemos, no te preocupes, ya sabes que no ofenden quien quiere sino quien puede y … pa’ qué contate’!!!

    Un abrazo, Montse

    Comentario por Montse — 8 diciembre 2009 @ 11:45 pm | Responder

  6. Hola Montse. Te refelicito por esta entrada. Me encanta que además de plantear tus opiniones sobre el tema nos ofrezcas también datos y argumentos históricos sobre el tema: creo que importantísimo. Gracias.

    También me cuestiono si es pertinente darle bombo a quienes por mucho que escriban no dicen nada más que sandeces. Creo que hay que rebatir, argumentar y cuestionar pero sin aprecio (“no hay mayor desprecio que…”)

    Un abrazo

    Comentario por Juan — 9 diciembre 2009 @ 1:09 pm | Responder

  7. Muy buen post. Cargado de razones y ejemplos y con claridad expositiva y justa vehemencia. Felicidades.

    Un abrazo.

    Comentario por Andriu — 10 diciembre 2009 @ 7:13 pm | Responder

  8. Hola Montse. Pintas la historia como si la vida de los hombres fuera Jauja y las de las mujeres un martirio. Habría que ver cuántos hombres tenían el protagonismo en el ámbito público, seguramente una minoría, porque el que tenía que ganarse la vida como fuera (que sería la mayoría de los hombres, no todo el mundo era artista, científico… mucho menos que hoy) no creo que fuesen muy públicos, más bien invisibles, y ya no decir plantearse que la sociedad les valorase su inteligencia y demás. Suficiente tendrían con dedicarse a trabajar duramente, y muchas veces en trabajos muy duros, sucios y/o peligrosos que de no haber nacido hombres, seguramente, no tendrían que hacer.
    Desconozco qué mujeres han luchado, de forma mayoritaria como dices, para conseguir una igualdad con el hombre. Pero agradecería que me indicases cuáles, qué consiguieron y cómo. Lo digo sin tono peyorativo.
    Deduzco que te parece correcta la llamada discriminación positiva. Discriminación al fin y al cabo. No sé si me equivoco pero imagino que tu razonamiento es “como mis antepasadas no fueron tratadas igual que los hombres a favor de éstos, nosotras, mujeres de hoy, exijimos nuestro derecho a tratar desigualmente a los hombres de hoy a nuestro favor”. ¿Acaso no es lógico detectar qué discriminaciones existen HOY, hablando de personas y no de sexos, y tratar de eliminarlas, sin necesidad de recurrir a un pasado para justificar injusticias actuales ni de mirar el sexo de quien las ejerce?
    Y hablando de nuestros días, no he encontrado, en los puestos de trabajo en los que he estado, ninguna mujer que cobrase menos por el mismo trabajo. Ni empresario que, llevado por una supuesta aversión hacia la mujer, prefiera no contratarlas que hacerlo cuando encuentra a una mujer capaz. Sin embargo, es un “dato” que todo el mundo repite y se basa en un estudio en el cual se considera únicamente el sueldo mensual, sin contar, increíblemente, la duración de jornada personal. Ya se sabe que las mujeres son las que más reducción de jornada solicitan. Al igual que las que menos interesadas están en puestos de dirección, pues no suelen estar dispuestas a embarcarse en puestos de trabajo absorbentes de 100% disponibilidad.
    Hablando de igualdad en el trabajo y por experiencia, a la hora de tener que hacer un esfuerzo físico puntual, es a los hombres a quienes se nos reclamaba, algunas veces incluso sugerido por ellas, siendo que sí cobrábamos igual. Esto no es nuevo, en la historia los hombres han hecho los trabajos más pesados e ingratos, y seguimos haciéndolos. Sin embargo, es curioso el filtro de muchas mujeres. Si no hay 50% directivos femeninos en una empresa es, sin lugar a dudas, una discriminación y es necesaria una ley para imponer al empresario cómo tiene que ser su dirección; si el 100% de peones en la obra son masculinos, eso no significa nada. Y por no hablar de la cantidad de trabajos “suaves” que son monopolio femenino: dependientas de ropa, estética, cuidadoras de niños… Ya sabemos que para un chico es más habitual encontrar trabajo de mozo de almacén. Pero esto también podría cambiar, sólo hace falta un número suficiente de mujeres que lo soliciten para que establezcan una ley para discriminar positivamente a los hombres, como se hace, por ejemplo, con las pruebas de acceso a bomberos (cosa increíble). De hecho hay inspectoras que ojean anuncios de trabajo para castigar a quien sólo pida trabajo para el sexo masculino. Tengo amigos masajistas rechazados por mujeres empresarias ya que no quieren un hombre masajista en su gabinete de estética o peluquería. Pero bueno, eso deben de ser anécdotas, lo que hay que pensar por encima de todo es “la mujer ha sido, es y será siempre la víctima; el hombre el beneficiado”.
    Visto lo visto, o mejor dicho, oído lo oído de muchas mujeres sobre la histórica discriminación, a veces pienso que mi abuela debió de ser una privilegiada, pues su marido tenía dos puestos de trabajo, uno por el día y otro por la noche. Trabajaba duramente para poder dar de alimentar a sus hijos y su mujer. Casi me parece extraño que no la pegase o le diese las sobras, pues la “historia” parece decir que las mujeres eran unas esclavas y los hombres unos lobos. Pero me gustaría datos concretos sobre la vida diaria de hombres y mujeres de la época, para poder al menos entenderlos mejor, y no oír siempre los mismos tópicos repetidos hasta la saciedad, sin aportar datos concretos, finalizado con “la historia está ahí”.
    Casi lo más increíble es que los gobiernos cedan ante lobbies feministas para ejecutar leyes evidentemente injustas y anticonstitucionales, en el que se ejerce la presencia de culpabilidad por ser varón. Esto indica que el fin (por populista que sea) justifica todos los medios. Pero parece que o la gente ignora esto o está de acuerdo con ello.
    Es verdad que hay más universitarias que universitarios, más que nada en facultades de Letras, no de Ciencias. Tengo un amigo informático, en su clase la mayoría eran hombres. Ahora que trabaja, están 50% hombres y mujeres, lo que estadísticamente es claramente una discriminación hacia el hombre. Eso sí, positiva dicen. Es positivo que las mujeres, por el hecho de serlo, tengan más oportunidades de trabajar en informática porque sí, oye. El empresario, como lo que quiere es ganar dinero, lógicamente, ante igual capacidad, prefiere escoger mujeres, pues pagará menos seguridad social por ella que por él. Y así ejemplos hasta aburrirse.
    Otro despropósito, justificable para muchas, es que el mismo delito sea más grave si lo ejerce un hombre que una mujer. Es más, a veces lo que el hombre hace como delito, si fuera mujer sería falta leve. Seguimos con la manía de mirar el sexo, y dicen después que no les gusta el sexismo.
    La ablación del clítoris es ejercida por mujeres. No veo que eso sea argumento para hablar de mujer discriminada. Ahora podrás decirme “es que están engañadas/sometidas por ellos”. Si es así, podemos ir hacia atrás en el tiempo hasta culpar a todo de la explosión del Big Bang. Es hora de aceptar nuestra responsabilidad personal. Aunque me parece aberrante y brutal la ablación del clítoris, no me parece tampoco agradable eliminar el capuchón del mismo, que es el equivalente femenino a la circuncisión, que sin embargo se ve con total normalidad o indiferencia. Curioso.
    Casualmente, veía ahora un documental de Mongolia, donde la gente (hombres) trabaja en unas extracciones de mercurio, oro y demás… bajo tierra, y en unas condiciones miserables, en las que se pueden quedar enterrados en cualquier momento. E incluso trabajan niños, y son todos varones. No me quiero imaginar qué pasaría si fueran todas mujeres. Hay un filtro para unos y otros, está claro.
    Pero en lo que sí coincido contigo es que sí hay mucha demagogia. Como la esposa de un amigo mío que, tras hablar, de las “esclavas del hogar”, un día califició de “mantenido” a su cuñado por dedicarse a las “labores del hogar” y ser su hermana la que trabajaba.
    En este mundo en el que casi nadie piensa por sí mismo es fácil presentar los datos y cuidar las formas para que todo parezca bueno y justificable para tan positivos fines como la igualdad real.

    Un saludo.

    Comentario por Raúl — 26 diciembre 2009 @ 7:51 pm | Responder

    • Muy buen comentario Raul; no hay duda que debemos de tratar las cosas con prudencia. Hay aspectos de ambas partes que son ciertos y deben trabajarse en su correcta medida. Gran parte del problema y del desbalance que se presenta en el mundo es debido a la mentalidad de “bandos”, aquella que se inclina y se enfoca en un grupo exclusivo. Esto crea sin lugar a dudas percepciones incompletas, no solo olvidando o descuidando las posiciones, condiciones e intereses de los demas sino a su vez generando en menor o mayor medida puntos de vistas “satanizantes” para con aquellos grupos.

      Comentario por Ricardo — 8 septiembre 2010 @ 9:19 pm | Responder

  9. me parece muy malo todo esto porque creo que todos debemos ser tratados por igual

    Comentario por izis — 13 mayo 2010 @ 2:08 am | Responder

  10. muy mala la respuesta

    Comentario por valentina barrera — 14 mayo 2010 @ 1:11 am | Responder

  11. me parece injusto no me parece y ese tal santo tomas de aquino que se pudra en el infierno por decir tal cosa.

    Comentario por gabriela — 20 agosto 2010 @ 12:22 am | Responder

  12. [...] [...]

    Pingback por Anónimo — 19 julio 2012 @ 7:07 pm | Responder


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