Cosas de la vida

¿Por qué la @ toca tanto las narices?

Archivado en: Educación, Filosofía, General — Montse @ 6:36 pm

No sé por qué mis “inocentes arrobitas” crean tanta polémica. Ya ha ocurrido varias veces en este blog, yo escribo un post inocente y amable, le pongo unas cuantas arrobitas y ya está el lío armado, el último podéis encontrarlo en Dos socuellamin@s en las Cortes Jóvenes, pero hay muchos más, por ejemplo: Reflexionando sobre la titulación en 4º de ESO. ¡Qué obsesión, qué cansancio!, ¿podrían reciclarse un poco en sus críticas, no?

En fin, yo ya he hablado sobre el asunto de la @ y los valores que transmiten las lenguas en alguno de mis posts anteriores, así que no me pienso repetir, quien esté interesada/o en leer lo que en su momento traté de argumentar lo tiene en: “La lengua silencia y desprecia a las mujeres” y en El feminismo no es lo contrario del machismo. Lo dicho, yo no voy a repetirme. No obstante, mi hermana Esther ha hecho un magnífico comentario en una de las polémicas desatadas en este blog, y como es mi hermana, como estoy totalmente de acuerdo en lo que dice y como creemos en el copyleft, me permito el lujo de copiarlo literalmente a continuación (eso sí, reconociendo su autoría, está muy feo eso de copiar sin decir de quién se copia. Hay que compartir el conocimiento pero ser honest@s).

Esther dice lo siguiente en su comentario: Llevo un tiempo siguiendo la polémica y mi primera reacción fue de perplejidad, puesto que la entrada en la que ha surgido el debate nada tiene que ver con el machismo, la violencia de género (más tarde explicaré por lo que sí hay que llamarla de género) ni nada relacionado con el tema. Y es curioso que se plantee una polémica así en una entrada que nada tiene que ver con el tema cuando el blog está lleno de otras muchas entradas que sí versan sobre este tema y donde tendrían mucho más sentido las apreciones que hace Lector. No obstante, supongo que lo de menos es el lugar y por ello ya me he decidio a contestar.

El comentario 44 tendría muchas observaciones que hacer, pero para empezar no dice mucho de nadie el apoyar sus argumentos en el argumento de autoridad. Máxime cuando Lector ha dado repetidas lecciones sobre gramática y no sé cuántas cosas más, como para terminar apoyando lo que dice no en razones sino en que otros, parece ser más importantes y más doctos, también han dicho y dicen. ¿Y qué? También Artistóteles defendió la esclavitud y quiero imaginar que Lector no seguirá defendiéndola por ello. Y antes de que se tergiverse lo que digo, aclaro que no por ello Aristóteles deja de ser uno de los grandísimos dentro de la historia de la Filosofía, aunque tampoco deja de ser cierto que erró gravemente cuando defendió cosas tales como la citada esclavitud

En el “Diario azul de Carlota” de Gemma Lienas se explica muy bien y de forma muy sencilla por qué el término violencia doméstica es incorrecto (porque no es asunto privado relativo a una familia, es un asunto público que requiere la actuación de las instituciones y el rechazo de toda la sociedad) y no se debe utilizar género y sexo como intercambiables, puesto que el sexo hace referencia a la biología y la violencia de género (también vale violencia machista) es una violencia que se encamina a las mujeres por el simple hecho de serlo. Porque para ser hombre o mujer no sólo intervienen características biológicas, sino también culturales, puesto que el ser humano es un ser biológicamente débil que se completa culturalmente, por ello, como la violencia de género hace referencia a las connotaciones culturales que durante la historia se han dado al hecho de ser mujer, y por ello, sumisa, segundona y mil cosas más, es por lo que sí es correcto hablar de violencia de género y es imprescindible luchar contra ella. Por cierto, es imprescindible luchar contra esa violencia siendo biológicamente hombre o biológicamente mujer, porque lo importante es ser una persona al cien por cien. Por ello me sorprende (también me horroriza) que Lector siga empeñado en presentar la lucha feminista de forma ridícula y como si fuera una guerra entre hombres y mujeres. Es una lucha por conseguir la igualdad real y esto lo defiende cualquier persona de bien (sea mujer o no). Y no merece la pena contestarlo, pero lo haré. Eso de perdona que tenga pene, qué significa… Estoy cansada de que se me tache de estar en contra de los hombres por defender la igualdad de las mujeres, y estoy harta de que por defender lo que pienso con vehemencia se me tache de agresiva y a los hombres que son vehementes se les aplauda por su determinación

Y la VIOLENCIA DE GÉNERO Y/O MACHISTA sigue con vida porque hay gente como Lector que sigue empeñado en presentar el problema como algo tonto o baladí y que sólo preocupa a “descerebradas feministas”. Insisto que el feminismo es cuestión de personas, no de hombres o mujeres y continúo diciendo que la INVISIBILIDAD a la que la historia y, por tanto, también la lengua como producto histórico) ha condenado a las mujeres exige que cualquier mecanismo que consiga hacerlas visibles, sea recomendable usarlo. Por ello, porque hay una reciprocidad entre lenguaje y pensamiento, son urgentes los cambios en las leyes gramaticales de todas las lenguas, porque el condenar a la invisibilidad al 50 % de la población es condenarla también al segundo puesto social, político, histórico… El pensamiento necesita palabras, palabras que tienen género y que por ello exigen la utilización de palabras neutras (cosa que aconseja el Instituto de la mujer: usar familias en vez de padres, o bien; usar madres/padres -ninguna ley gramatical habla de que se tenga que usar primero el género masculino y sin embargo todo el mundo utiliza hijo/a en lugar de hija/o). No niegues que cuando hablamos de padres, nos hacemos una imagen mental masculina. Además, la utilización de este tipo de genéricos masculinos en los que también han de estar incluídos los femeninos (como tú dices que recogen las leyes gramaticales, cosa cierta, no hay que negarlo) son equívocos, puesto que cuando yo digo los hombres nadie sabe si ha de incluir sólo a los varones, a todas las personas o a qué. Por ello, para mejorar la univocidad de la lengua y la visibilidad de las mujeres, es mejor emplear palabras neutras.

No obstante, a mí también me gusta usar la /, poniendo siempre primero el femenino, o la @. Razón: primero, porque parece que toca un poquito las narices, lo que cual demuestra palpablemente que la lucha feminista no es cosa del siglo XIX, que está muy viva también en el XXI. Segundo porque por encima de las leyes gramaticales (que como bien explicó Montse son convencionales y, por tanto, susceptibles de ser cambiadas) están las leyes morales (que yo las creo naturales, aunque sí creo que es convencional su conocimiento, pero en la gnoseología de la ley natural no voy a entrar ahora) y supogo que Lector pensará que es más importante ser moralmente bueno que léxicamente correcto. Y supongo que convendrá conmigo en que la igualdad es un valor incuestionable.
Y para terminar, por qué Lector seguramente aceptará palabras como software, ipod y cosas por el estilo, y no puede aceptar alumn@s. En este sentido, el castellano tampoco tenía dentro de su vocabulario la palabra teléfono antes de que éste se inventara, de lo que concluyo que usar la palabra teléfono será gramaticalmente incorrecto…

La ALTURA DE LOS TIEMPOS requiere un plus no gramatical (conecto este hilo de debate con el otro que desvió la atención sobre la palabra matrimonio y que tuvo a mentes lúcidas debatiendo sobre si era correcto hablar de matrimonio homosexual durante meses y sin embargo ninguna de esas mentes pensantes repararon en el hecho de que lo crucial era conseguir ampliar derechos civiles a tod@s. Ahora también dirán que el matrimonio es algo natural, cuando es puramente contractual y por lo tanto, qué más dá quién lo contraiga siempre que sea libremente)

Me he liado y me he extendido demasiado, pero es que ESTOY CANSADA DE TANTA HIPOCRESÍA Y TANTO MACHISMO.Un machismo que se quiere esconder debajo de la corrección gramatical.
Un saludo a tod@s

Esther, no te has liado en absoluto, lo has dicho todo muy bien y muy clarito, y por eso no se merecía estar escondido en el puesto 50 de los comentarios de un post que nada tenía que ver con la polémica. Además, vamos a sacarle la parte positiva: 1) Lector te ha dado la fuerza suficiente para que retomes las ganas de opinar y expresarte en la blogosfera y, espero que también para que retomes tu blog. 2) Dicen que si escuece es que cura, así que si tanto escuece la @ algo debe estar curando, jejeje.

Un saludo, a tod@s, Montse. Para Lector he reservado, sin acritud, el premio:

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